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domingo, 17 de agosto de 2008

Simeón II en 1990: "No somos soñadores"


Entrevista con
Su Majestad el Rey de los Búlgaros
Don Simeón II


Esta entrevista fue realizada en enero de 1990 por don Pedro Schwenzer y publicada en el mismo mes en el Periódico de la Fundación Institucional Española FIES, del que era responsable de coordinación de contenidos y realización.

P
ublicamos aquí esta entrevista por su interés histórico y para que no se pierdan las palabras de S.M. el Rey de Bulgaria, ya que la difusión que tenía aquel periódico en 1990 era limitada y no existía el Internet.

Como comprobará el lector, las cosas han cambiado mucho tras los recientes acontecimientos en Georgia. Lo que eran la URSS y Gorbachov, ahora son Rusia y Putin. La debilidad de la URSS y de Rusia ha sido superada por el poder del petróleo y del gas natural, que antes apenas se producían a gran escala y ahora son fuente de riqueza gracias a la tecnología occidental que los comunistas jamás habrían conseguido manteniendo la dictadura comunista. Lo que queda patente con esta entrevista es el alto valor de la Monarquía como garante de la libertad y la democracia.


Se acompaña un álbum de fotos tomadas durante la entrevista por el fotógrafo Antonio Dalda de Madrid.



Pedro Schwenzer - FIES: Majestad: Los últimos acontecimientos políticos en los países de Europa del Este hacen recobrar la esperanza de que vuelvan la democracia y la libertad para sus ciudadanos. ¿Cómo valoráis, Señor, la actual situación en el este y, especialmente, en Vuestro país Bulgaria?


S.M. Simeón II: Empezaría diciendo que es menos rápido de lo que quizás parezca, o porque de repente ha habido este efecto dominó en todos los países, y yo creo que son evoluciones, espero además paulatinas, y con mesura y bien pensadas, porque por muy bueno que sea a lo que se aspira allí en un caso así, se pueden malgastar o desaprovechar oportunidades únicas, tan únicas que nadie las creía posibles por exceso de prisa o de entusiasmo repentino, y por eso mismo yo estoy verdaderamente, muy, muy, muy satisfecho y me congratulo con nuestro gobierno, porque por ahora están haciéndolo de manera muy inteligente estando siempre una etapa por delante de las exigencias de la oposición. Con lo que se evitan, pues, tensiones tremendas. Por otro lado, está mucho mejor organizada, y es mucho más real de lo que cualquiera podría haber pensado, y por una vez también se han agrupado las fuerzas democráticas, que representan unas 17 tendencias y están hablando con una sola voz.

P.S: ¿No hay un peligro de que el pueblo búlgaro, si no ve una evolución rápida para una vida un poco mejor, se desilusione?


Simeón II: Eso sí, pero la capacidad de aguante que ha tenido nuestra gente en estos 40 años es tremenda. Si ahora tardan 2 años, y digo dos, porque pueden ser cinco, antes de empezar a sentir una mejora, eso es inevitable, ya que milagros no los puede hacer nadie, creo yo, espero que haya alguien que los pueda hacer, pero no lo creo sencillo.

P.S.: ¿Se reconocerá que va a ser difícil?

Simeon II: Dificilísimo, dificilísimo, por la profundidad del problema y por una cosa que para mi, en fin, es otro punto que muchas veces la prensa occidental no capta o habla de generalidades sin tener la menor idea de lo que verdaderamente ocurre. Pero, es que hay qque tener en cuenta que ha habido ya dos generaciones enteras en Bulgaria que no han tenido ni responsabilidad ni iniciativa ni alicientes ni nada, o sea, esa gente se ha convertido sin querer en apática, pasiva, para no decir perezosa.

P.S.: ¿En qué medida se acuerda Vuestro pueblo de Vuestro reinado o él de Vuestro augusto padre, el Rey Boris III?

Simeón II: Lo que han podido decir los padres y abuelos, porque todo lo demás es tabú, sólo han oído horrores para intentar mejorar lo difícilmente presentable en lo que han vivido. Pero yo confío que justamente, porque está en la naturaleza humana tener vocación de poseer algo, vocación de destacar, que rápidamente, en cuanto noten que esto va hacia algún lado, la gente vuelve a tomar lo que son las cualidades tradicionales e históricas del pueblo de Bulgaria, trabajador, honrado, ahorrador. Recuerdo una vez que fui a ver a Bengurión con mis compatriotas israelíes, y me llegó al alma, porque me agradeció lo que mi padre había hecho por nuestra minoría judía, que son sefardíes españoles casi todos. Me dijo Bengurión: "¿Sabe que aquí apreciamos tanto el elemento búlgaro que si un señor entra en un banco y pide crédito y dice que es búlgaro, prácticamente no le piden otra cosa como referencia?" Me llegó al alma, porque así éramos antiguamente, gente muy formal y muy trabajadora, y cuando lo digo ahora a los jóvenes que me vienen a ver o gente política de la Bulgaria actual, dicen: No se haga ilusiones, hemos degenerado, somos un pueblo de perezosos.

P.S.: Sois conocido como defensor de la democracia y la libertad. ¿Creéis posible el papel de la Monarquía en la transición como elemento de unión y refuerzo, similar al desarrollado en España?

Simeón II: Debería ser un elemento de unión y es donde yo, en fin, creo que es la única om elemental o fundamental ventaja de la Monarquía que represente la unión. Y claro, en un momento, en una crisis institucional o de un vacío, me parece que sin prejuzgar a ningún sistema, pero es la única que ofrece una especie de universalidad y de comprensión para todos y por todos.

P.S.: ¿No se puede llegar a los excesos de Rumanía?

Simeón II: Los comunistas en Bulgaria tienen que tener un papel, además porque son búlgaros ante todo. ¿Por qué vamos a decir que tienen que ser unos ciudadanos de clase B? ¡No! Sus errores y sus pecados los pagan o los pagarán viendo lo que ha sido, pero tienen que participar en la reconstrucción de la nueva Bulgaria.

P.S.: En nuestra reciente entrevista con S.A.I.R. Don Otto de Habsburgo, éste hizo referencia a que el pueblo búlgaro está buscando un nuevo contacto con Vuestra Majestad. ¿Se puede interpretar este acercamiento como el deseo de restablecer la Monarquía búlgara?

Simeón II: Yo he pretendido siempre ser realista e intentar guardar los pies bien sobre el suelo. Creo que hay varios factores: Hay un factor recuerdo: la popularidad enorme e innegable de mi padre. Hay un factor de la gente que tiene más estudios o memoria, que se dio cuenta de que mi padre no solamente evitó que el país se viese en la guerra activa, aunque éramos, en fin, del eje y del pacto tripartito, pero Bulgaria no mandó tropas al frente del Este, no tocaron nuestra minoría judía, mi padre hizo todo para en el fondo sacar al país de la guerra, aunque murió antes de poder conseguirlo. Estos son factores que todo el mundo reconoce.

P.S.: Según Vuestros conocimientos ¿existe un movimiento amplio en Bulgaria que apoya una restauración monárquica?

Simeón II: Por algunas radios internacionales e incluso, creo, que alguna emisora española, se difundió que había habido grupos que estaban o que querían formarse para promocionar o promover la Monarquía o la vuelta de la Monarquía. Personalmente no puedo decir que estoy en contra, porque no quiero eludir ni ofender a nadie. Pero personalmente considero que la Monarquía no es una agrupación o un partido, es algo muy diferente, mucho más amplio y mucho más cómodo o mucho más polifacético que un partido o un movimiento, y por eso mismo yo quisiera que lo sintiesen unos, que lo entendiesen otros, pero que no se convirtiese en bandera.

P.S.: ¿Cómo desearíais, Señor, que fuera la nueva Monarquía búlgara como institución moderna y renovadora?

Simeón II: Una monarquía constitucional.

P.S.: ¿No volvería una nobleza, una aristocracia como antiguamente?

Simeón II: No, además no hemos tenido nunca, porque la tuvimos en tiempos de los llamados Boyaros, hasta el siglo XIV, sí, pero luego, los cinco siglos que estuvimos bajo el imperio otomano, se niveló, no había registro civil, no había diferencias, éramos todos, digamos, protegidos del sultán y ahí se terminó el asunto.

P.S.: ¿No puede haber reclamaciones de tierra?

Simeón II: No, nada. Además, debo decir, y allí he discutido y he sido atacado a veces, porque la gente se sorprende que diga yo eso, pero en una agricultura moderna como hace falta hoy en día en una tierra tan riquísima como es Bulgaria, el sistema que teníamos antes del golpe de estado comunista se hubiese ahogado incluso sin las injusticias y barbaridades que fieron las confiscaciones, reformas y todo, por una cosa: que Bulgaria por su sistema legal de herencia, todo estaba tan fragmentado que la tierra la medíamos y se sigue midiendo todavía en décares, que son 10 metros por 10. Con decirle esto le da ya el calibre. Hoy en día, una agricultura moderna no se puede llevar en parcelitas como esta habitación, aunque uno puede de esta habitación hacer un vergel, pèro quiero decir que la agricultura moderna necesitaba un poco más de espacio, si se explota bien y racionalmente, tendrá sus ventajas.

P.S.: ¿Cómo pensáis asegurar en el nuevo orden institucional y económico-social que el pueblo búlgaro cuente con unas garantías de cobertura social?

Simeón II: Obviamente habrá un desarrollo fuerte, pero mke parece que cada país tiene su identidad, yo creo que una cooperación económica, un intercambio y tal, pues a la larga se van a equilibrar los dos niveles y será positivo para todos, si puedo definir mis pensamientos, son de "social-capitalista" en el sentido que un capitalismo bien entendido en el que cada uno verdaderamente gane según su trabajo. Hace unos meses se hizo un sondeo más o menos secreto en Bulgaria sobre: "A qué país le gustaría a la gente asimilar o asemejarse en un momento dado". En el tope de este ranking iba Suecia, esto es muy interesante, tiene un sistema social desarrolladísimo, y al mismo tiempo es un país occidental capitalista.

P.S.: S.M. el Rey Miguel I de Rumanía, de Vuestro país vecino, decñaró hace unas semanas que dispone de un plan secreto para promover una restauración monárquica en su país. En Vuestro caso ¿trabajáis en algún plan similar para Bulgaria?

Simeón II: Programa yo creo que es de la gente de dentro, porque la gente de dentro, mis compatriotas, están hartos de que se les diga cómo hacer o imponerles programas, sea en quinquenios o como sea, yo creo que eso emanará del nuevo parlamento o del parlamento que vendrá después o de las discusiones que habrá en los partidos, pero eso lo son ellos que dirán el programa del porvenir. Yo, lo que puedo hacer es limitarme a organizar con un grupo de amigos. no forzosamente todos búlgaros, por supuesto, sino también extranjeros, un poco la coordinación del esfuerzo económico.

P.S.: En el supuesto de resultar realizable una restauración monárquica a gran escala en los países europeos del Este, ¿creéis, Señor, que Gorbachov tolerará esta transformación de sus antiguos satélites?

Simeón II: La URSS o Gorbachov, a lo que aspira es precisamente a no interferir ya, porque han tenido experiencias muy amargas, muy costosas, y si ellos han ido soltando a los países, que eran un cinturón protector, hoy en día estos países para ellos son un peso, si dentro de estos países quieran que funcione este país om por una razón u otra, quieren ser una Monarquía, mientras que esa Monarquía no esté echando pestes contra la URSS, no veo por qué les puede importar. La URSS tiene óptimas relaciones con las Monarquías occidentales y no veo por qué no podrían tenerlas con las Monarquías orientales. Creo que todo el mundo puede aprovechar y salir ganando, y que no haya vencidos ni vencedores y bloques y antagonismos tremendos, sino al contrario, tender a verlo todo en un ángulo o un concepto un poco más universal, y no tan dogmático, porque los dogmas, se ha visto, han llevado a catástrofes.

P.S.: ¿Qué recuerdo tenéis de Vuestra exaltación al trono?

Simeón II: De la proclamación sabía, de hecho, que había una reunión del Gran Parlamento. Los dos años que pasamos ya bajo la ocupación o la dominación soviética fueron muy duros, y hubo escenas bastante terribles. Una de ellas fue cuando nos obligaban a trasladar los restos de mi padre del monasterio. donde había pedido él que fuera enterrado y que se había convertido en un lugar de peregrinaciones masivas y permanentes; y a lo largo de la vía férrea al marcharnos, los gritos de la gente "¡A quién nos dejas!", comprendía perfectamente lo que querían decir, los gritos desgarrados. Foto: Simeón II, todavía Príncipe Heredero, con su guardia personal.

P.S.: Muchas gracias, Majestad.




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sábado, 16 de agosto de 2008

Otto de Habsburgo: Los pueblos de Europa deben conservar su identidad nacional

Entrevista con
S.A.I.R. Don Otto de Haburgo
Jefe de la Casa Imperial de Austria y Real de Hungría


Esta entrevista fue realizada en diciembre de 1989 por don Pedro Schwenzer para el periódico de la Fundación Institucional Española FIES y se reproduce aquí como documento histórico.

Aunque S.A.I.R. Don Otto de Habsburgo nunca ha destacado por defender la restauración monárquica, su visión general de la realidad política en Europa siempre ha aportado mucho al debate político, pues su clarividencia es de una calidad singular.

Como la Monarquía representa valores eternos, también las observaciones de Don Otto siguen válidas incluso después de haber pasado más de dieciocho años desde la entrevista. La denominación de "Comunidad Europea" o "CE" ha sido sustituido por "Unión Europea" o "UE", ya que ésta cambió hace ya más de diez años.

Pedro Schwenzer / FIES: Alteza, el proceso de unión europea ha dado en estos últimos años un gran paso hacia adelante. Como diputado del Parlamento Europeo, Vuestra Alteza se esfuerza en facor de una comunidad más amplia como presidente de la Unión Paneuropea. ¿Cómo ve Vuestra Alteza el futuro de la personalidad propia de cada pueblo en la Europa comunitaria y también qué papel corresponderá a las Monarquías hoy existentes en una Europa más integrada?

S.A.I.R. Don Otto de Habsburgo: Los pueblos de Europa deben conservar su iedentidad nacional. Y en relación con esto, las Monarquías tendrán un papel decisivo. En la Unión Europea, que en mi opinión sólo puede tener una estructura federal y no una forma centralista de estado, las Monarquías constituirán la garantía de la identidad de cada pueblo, fomentando la cohesión dentro de los estados miembros de la Unión Europea si éstos comprenden diferentes nacionalidades en el ámbito de sus territorios.

FIES: ¿Qué peso y qué influencia tienen y, en lo que está por venir, tendrán los monarcas reinantes en la UE ?

D. O.d.H.: Mi concepto de la Europa del futuro es que se debería elegir a un Jefe de Estado europeo. Los electores serían los Jefes de Estado de los estados miembro de la Unión Europea. Y dado que la mitad de los Jefes de Estado de la Unión Europea, en sus dimensiones actuales (por 1989), son monarcas, tal solución les atribuiría naturalmente un papel de gran importancia. Sería pues deseable un modelo, ya consagrado en la historia, y hoy en vigor en Malasia, en el que los jefes de los estados designan por turno entre ellos al Jefe del Estado de la Federación.

FIES: ¿No existiría en una futura Unión Europea, bajo tal forma federal, un riesgo similar al que amenazó al estado plurinacional de Austria-Hungría? Foto: S.A.I.R. Doña Regina, esposa de Don Otto.

D. O.d.H.: El caso de la doble monarquía austro-húngara no se ajusta al supuesto que en nuestro tiempo se plantearía. Es un hecho que aquel estado plurinacional funcionó de modo excelente durante varios siglos. Incluso significó un ejemplo para otros estados, sobre todo si nos fijamos en los avances de aquella doble monarquía en materia de política social. Y hay también que constatar que la doble monarquía austro-húngara no se descompuso por sí misma, sino que fue destruida por la fuerza. No hay por tanto que enjuiciar a Austria-Hungría a partir de su final, sino que hay que hacer referencia a la inmensa labor realizada en el campo del derecho público, que proporcionó a Centroeuropa paz y libertad durante tantas generaciones.

FIES: En numerosos países crece de nuevo el interés por una posible restauración de la forma monárquica del estado. Parece que en Hungría evocan con simpatía la Monarquía de los Habsburgo y que la Corona de San Esteban vuelva al escudo. ¿Considera Vuestra Alteza realizable una restauración de la Monarquía en los países del Este?

D. O.d.H.: Habrá en Hungría un referendum para decidir cómo será el nuevo escudo nacional. Pero lo importante es, con respecto a Hungría, tener en cuenta que el soberano de un estado es la Corona y no su titular. EN Europa siempre ha habido Monarquías, pero también siempre existieron repúblicas. En la historia lo único constante es el cambio. Y precisamente ahora vivimos en Europa cambios imparables. Foto: Don Otto de Habsburgo con su hija Doña Walburga en un acto de la Unión Paneuropea.

FIES: ¿Cómo ve Vuestra Alteza el desarrollo de Europa del este hacia la democracia?

D. O.d.H.: Los estados de la EUropa del Este sólo pueden evolucionar hacia una verdadera democracia si les ayudamos nosotros, en el Occidente libre, a hacerles partícipes de nuestros logros y nuestro progreso, perparándoles el camino hacia una Europa unida. Tales deben ser las prioridades en el Parlamento EUropeo durante los próximos meses.

FIES: La ocupación del poder en los países del Este se produjo por la fuerza, tras la Segunda Guerra Mundial. Varias Monarquías fueron así derrocadas. ¿Qué recuerdo queda de sus antiguos monarcas en estos países?

D. O.d.H.: Quienes habitan en los países de la Europea central y oriental parece que conservan una buena opinión de sus antiguos monarcas y de sus familias. Se interesan otra vez por su propia historia, p'or sus orígenes y por su pasado después de tantos años de comunismo sin historia. Un ejemplo de esto es Bulgaria: Los búlgaros buscan ahora propiciar un contacto con el Rey Simeón y desean conocer su opinión sobre los actuales cambios.

FIES: En la prensa española se ha publicado que Vuestra Alteza no descarta la posibilidad de presentar su candidatura a la presidencia de Hungría.

D. O.d.H.: Siempre he dicho que sería un error celebrar elecciones presidenciales antes que las elecciones generales para elegir un nuevo parlamento. No se debe construir el pilar de una casa antes que sus cimientos. Por otra parte, creo que en estos momentos se podrá hacer más por Hungría aquí en el Parlamento EUropeo que en cualquier otro lugar. Naturalmente, ello no excluye decisiones futuras. Foto: Don Otto de Habsburgo en un acto de la Unión Paneuropea.

FIES: Respecto de la posibilidad de una reunificación alemana, ¿sería pensable una Monarquía federal y lógicamente democrática que asegurase la estabilidad en el centro de Europa?

D. O.d.H.: Sobre la reunificación alemana quiero decir, como principio, que hay dos términos que se autoexcluyen: RDA y democracia. Una evolución democrática comporta la abolición de la RDA. Su sus gobernantes quieren mantenerla, no habrá allá elecciones libres. Respecto a una restauracióin monárquivca en Alemania, no está a la vista esta posibilidad. Para su furturo sería recomendable, porque ya he dicho antes, una Monarquía aporta un factor de estabilidad muy sólido. Buenos ejemplos de ello son Gran Bretaña, Bélgica y especialmente España. Si en Alemania hubiese existido la Monarquía, no habrían triunfado en 1933 los nacionalsocialistas.

FIES. Muchas gracias, Alteza.



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Fotos: Laputka

martes, 12 de agosto de 2008

Jorge de Bagration: El despertar de la esperanza


Entrevista con S.A.R. Don Jorge de Bagration
Príncipe Heredero de Georgia
(1944-2008)

(realizada el 25-10-1991)


Con la disolución de la Unión Soviética y la huida del depuesto presidente Gamsakhurdia, que en 1991 fue reelegido mediante un dudoso plebiscito, se abrió para Georgia una nueva perspectiva y la posibilidad de recobrar definitivamente su independencia, una independencia que dura ahora unos 16 años y que pasó por la presidencia del antiguo ministro de asuntos exteriores de la URSS, Eduard Shevardnadse, que sin embargo siguió más el juego a Rusia en lugar de mejorar la situación de Georgia como país independiente.

A raíz de los cambios experimentados, los georgianos están redescubriendo su historia y los tiempos de prosperidad que vivieron gracias a sus reyes de la dinastía de los Bagration, que durante más de diez siglos rigieron los destinos de su país defendiéndolo contra los invasores de persas, árabes y turcos. Monarquía Europea tuvo el gran honor de poder entrevistar al entonces heredero del trono, S.A.R. Don Jorge de Bagration, antiguo corredor de Fórmula 1 por España y afincado hasta hace dos años en Marbella (Málaga), cuando se trasladó a vivir a Georgia para poder vivir entre su pueblo y preparar a su sucesor para una eventual restauración monárquica, proyecto que estaba muy avanzado en los últimos meses.

De hecho, Georgia repuso hace algún tiempo la bandera monárquica y la Corona Real en el escudo. Don Jorge de Bagration, un príncipe de gran corazón, muy cercano al pueblo -a semejanza de sus antepasados- y que inspiraba simpatía y confianza, fue un gran amigo de la Asociación Monárquica Europea. No cabe duda que, si hubiera reinado como Rey Jorge XIV de Georgia, habría contribuido mucho a la recuperación del prestigio internacional de su país sabiendo devolver a su pueblo la confianza en sí mismo.

Ahora, ante la sangrienta y cruel invasión rusa de Georgia, gobernada ahora por el Presidente Sakashvili, para arrebatar a este país surcaucásico parte de su territorio poblado por colonos rusos de tiempos de la ocupación (1801-1918 + 1921-1991), la alternativa de la Monarquía se hace aún más necesaria para reafirmar la independencia del país y su integración en el mundo occidental y europeo. Esta entrevista se reproduce por su interés y en honor al recientemente fallecido Príncipe Heredero de Georgia, al que sucedió su segundo hijo varón S.A.R. Don David de Bagration.

Significado del Escudo Real:
1) Arpa y honda de David. Según la leyenda la Casa Bagration desciende del Rey David.
2) Espada y Casco Real. Símbolos de la Monarquía.
3) Balanza - Justicia.
4) San Jorge. Defensa de la religión.
Centro: Túnica de Nuestro Señor Jesucristo, sobre una cruz blanca.



MONARQUÍA EUROPEA: Alteza Real, la dinastía de los Bagration, a juzgar por la historia de Vuestro país tan codiciado por las potencias del momento como Persia, Rusia y Turquía, ha jugado siempre un papel importante en el mantenimiento de la independencia política. ¿Qué significa hoy ser Rey de Georgia? ¿Sería la restauración de la Monarquía la posibilidad de dar ejemplo para las reformas en los países limítrofes?

S.A.R. el Príncipe Heredero Don Jorge de Bagration: Creo que la máxima significación de poder ser hoy en día Rey de Georgia sería la constatación de que Georgia ha recuperado su total independencia y su soberanía; esto sería lo más importante. Todos los georgianos y no georgianos estamos convencidos de que la independencia de mi país es totalmente irreversible y que será justicia histórica por los derechos legítimos de mi país. Es sólo cuestión de tiempo, ¿cua´nto? no se puede decir. Que la restauración monárquica en Georgia serviría de ejemplo a otros países, quizás podría serlo para aquellos que tienen opción monárquica. Creo, además, que le caso peculiar de Georgia es que no perdió a sus Reyes por voluntad popular, sino por una anexión por el Imperio Ruso. Es obvio que en Georgia existen mucyhas más posibilidades de una restauración monárquica, porque sobre la base de las circunstancias históricas, los males para el país empezaron cuando Georgia perdió su independencia.

M.E.: Vuestra dinastía tiene una legitimación histórica, más aún teniendo en cuenta que dejó de reinar debido a la anexión por parte de Rusia. ¿Cómo valoráis, Señor, la aceptación por parte de la población de la opción monárquica?

Ppe. J.d.B.:
Sin duda alguna, en el pueblo georgiano, que es un pueblo de unas grandes tradiciones, la opción monárquica existe. Existe este amor, este deseo y esta necesidad de volver a recuperar su identidad nacional, su legitimida
d histórica, y se da la circunstancia que todo esto desapareció con la pérdida de la Monarquía. Por eso estoy convencido de que existen grandes posibilidades, aunque sólo la historia dirá qué pasará el día de mañana. Pero por la información que tengo y por todos los contactos, veo que el espectro monárquico en Georgia es amplio y que no está limitado a una clase social determinada. Como dijo el Presidente del Parlamento georgiano en su visita a Madrid, hay un gran apoyo monárquico sobre todo entre los campesinos y los intelectuales. Se contempla la Monarquía como garantía de las libertades democráticas y como centro estabilizador.

M.E.: ¿Consideráis que Rusia y su ejército acepotarían una restauración de la Monarquía en Georgia?

Ppe. J.d.B
.: Ninguna nación tiene el derecho de oponerse a la voluntad de la inmensa mayoría de la población de otra nación. En el momento en que se reconozca internacionalmente la independencia del país, sólo el pueblo y los dirigentes de la nación pueden decidir sobre un sistema monárquico o republicano. Esa es una cuestión que depende únicamente de la voluntad popular.

M.E.:
A raíz de la transformación de la Unión Soviética
, las diferentes repúblicas sometidas han manifestado su temor ante un resurgir del antiguo Imperio Ruso. ¿Cómo serían las posibles relaciones con Rusia especialmente en el caso de una hipotética vuelta de los Romanov al trono?

Ppe. J.d.B.:
Las posibles relaciones con Rusia en el futuro, cuando Georgia sea independiente, antes o después tendrán que normalizarse; obviamente, no debajo de una sumisión o inferioridad, porque bajo mi punto de vista, en el mundo actual se ha demostrado que todos los países necesitan de todos, y los vecinos más todavía, y en el caso concreto: Si algún día se restaurara la Monarquía también en Rusia con los Romanov, creo que habría
menos problemas todavía, porque afortunadamente por las relaciones y los lazos de parentesco muy cercanos, no veo ningún motivo para que no las hubiera.

M.E.:
Stalin era georgiano. Muchas veces se habla del "espíritu de Stalin" que sigue latente en la ex Unión Soviética. ¿Qué significa hoy en Georgia la figura de Stalin? ¿Puede ser que tal "espíritu" sea un obstáculo para las reformas políticas y económicas?

Ppe. J.d.B.:
Stalin era georgiano, efectivamente. Stalin nació en Georgia. Pero, personalmente, creo que nunca ha obrado como georgian
o, más bien ha sido un ciudadano internacional, que ha desarrollado sus dotes políticas en Moscú, pero que obviamente ha salpicado terriblemente no sólo a Georgia, sino que a todo el mundo. Nunca ha sido amado en georgia. Fue temido, quizás respetado por temor. Hoy no queda ninguna estatua de Stalin en todo el país, y el espíritu que existe en Georgia por parte de la inmensa mayoría de la población hacia Stalin no es de amor, sino todo olo contrario. Creo que quizás justamente por haber vivido en sus propias carnes estos terribles años de comunismo es una garantía para que el país siga por el camino y el deseo de llegar a vivir una verdadera democracia, con las libertades humanas y un nivel de vida como tienen los países de occidente. Pienso que la lección está muy bien aprendida y que no hay peligro de que se vuelva a caer en este grave error político.

M.E.: ¿Pensáis, Alteza, que el orgullo que sienten los georgianos de su país y el mantenimiento de antiguas tradiciones podrían constituir un gran apoyo a la alternativa monárquica? ¿Se puede decir que la Monarquía georgiana es sinónimo del carácter europeo y democrático de la Georgia de antes?

Ppe. J.d.B.:
Varios hechos históricos demuestran el espíritu europeo y no
asiático del país y el peso determinante del cristainismo. La voluntad del pueblo georgiano era Europa, porque es Europa. Anteriormente, ya en el siglo XV hubo contactos de la Monarquía de Georgia con la Monarquía española, justamente también como defensa de la religión, de la independencia del país ante el peligro musulmán, esto también por nuestro espíritu europeo y no oriental. Nunca se ha puesto en duda la europeidad de Georgia, que creo tambioén está confirmada por las tradiciones familiares, de la Monarquía, del pueblo georgiano. Siempre, desde la época de los romanos. Ese mismo nombre dado por los romanos de "Iberia Oriental" indica muy bien como ya en este momento estaba considerada Europa.

La forma popular de reinar despertó algunas reticencias en los países limítrofes. Podemos vanagloriarnos de una cosa, y es que en el siglo XIII se puede considerar a Georgia una Monarquía parlamentaria, la primera del mundo, porque la Reina Tamara hizo un Consejo de Estado que tenía el mismo peso que la voz del Rey. ¡Qué es si no una Monarquía parlamentaria! Y tanto es así que la Monarquía estaba muy unida al pueblo, y es lo que hace que la imagen de la Monarquía o de la Familia Real sea positiva. Vemos que este apoyo popular siempre lo ha tenido. Los Reyes siempre luchaban con los soldados en primera línea, no había un rígido protocolo, una distancia entre el Rey y el pueblo. No hemos tenido nunca Ley Morganática.

Existía una tradición en la que el hijo mayor, el futuro Rey, que nacía, era entregado a una familia campesina para su educación hasta sus seis o siete años de edad, sin que nadie supiera, y sobre todo el niño, quién era, para que se acostumbrara a convivir con el pueblo, porque se decía que la única forma que un Rey fuera buen gobernante es que hubiera sido educado por el propio pueblo. Incluso no hay que olvidar que en Ghelati, el lugar donde se coronada al Rey, está enterrado el Rey David el Constructor en la misma entrada, porque decía que quería ser pisado por el pueblo, porque seguro que algún error había cometido en su vida.

Desde el momento en que fuese recuperada la independencia, ya habrá muchos modos para demostrar el carácter europeo con su cultura, su rica historia y las grandes posibilidades que tiene el país en todos los sectores.

M.E.: ¿Qué imagen tenéis actualmente en Georgia? ¿Os conoce la población?

Ppe. J.d.B.: No habiendo estado en el país, es difícil saber qué imagen puede tener uno. Hay mucho interés por la Familia Real, aparecen muchos artículos sobre entrevistas a la Familia, fotos de la Familia, mucho interés existe incluso por saber sómo ha vivido la Familia Real en todos estos años, en España, también por parte de la televisión que rodó hace un tiempo una película-reportaje sobre la Familia Real que sería emitida en breve. Vinieron a grabar un mensaje de Navidad, que fue retransmitido por la televisión georgiana. Por las cartas veo que la imagen es buena, en todos los contactos con mi país, es ese gran afecto y gran cariño que hay hacia la familia Bagration, un afecto, un cariño, un respeto muy fraternal, una cosa muy importante y entrañable. Foto: SS.AA.RR. los Príncipes David y Guram de Bagration

[Nota de la redacción: S.A.R. el Príncipe Jorge visitó Georgia poco tiempo después en una visita oficial organizada con el gobierno y fue recibido por los georgiano con mucho respeto y el tradicional saludo al Rey, un beso en el hombro. En una vista a S.A.R. en su casa de Marbella a principios de 1992 tuve ocasión de ver el vídeo grabado durante la visita.]

M.E.: ¿Mantenéis contactos con políticos y personalidades de Georgia? ¿Disponéis de algún representante oficial u oficioso en la capital Tbilisi?

Ppe. J.d.B.: Sí, hay contactos, pero no hacemos ningún tipo de actividad política. La Familia Real tiene que estar por encima de cualquier actuación política. Es mi obligación hacer lo posible por atender las peticiones que puedan llegar, pero sin ninguna connotación poilítica de apoyo a uno u otro paryido, solamente pensando en el bien del pueblo y del país. No tengo ninguna representación en Georgia, pero creo que la manifestación que hizo el presidente del parlamento georgiano en Madrid, que es el persidente del Partido Tradicionalista, de que antes de fin de siglo están convencidos de que la restauración mopnárquica se realizará bajo mi persona, es muy significativa.

M.E.: ¿Tenéis previsto que Vuestra Alteza o algún miembro de la Familia Real vayáis a visitar Vuestro país próximamente?

Ppe. J.d.B.: Hace unos meses se inauguró una olínea telefónica vía satélite, que ha sido la primera que permite poder hablar desde Tbilisi con el extranjero sin pasar por Moscú, por el entonces Presidente Gamsakhurdia con una llamada personal a mi casa, y que yo ignoraba que se iba a realizar. Fue transmitida en directo por la televisión de Georgia. A través de esta conversación me realizaron una invitación oficial para visitar con mi Familia el país en viaje oficial. La situación política actual de inestabilidad ha aconsejado posponer un poco ese viaje. ¿Cuándo se va a poder realizar? Cuando este viaje pueda ser positivo para todos y no pueda crear ninguna tensión en un país que en este momento sufre ya un exceso de tensiones políticas quizás creadas desde el extranjero. Tiene que ser un acto de unión para el pueblo y no de desunión.

M.E.: En la mayoría de los países que recobran la libertad, ponen al reino de España como ejemplo de la forma en que se ha de realizar la transición política. Sin embargo, hasta ahora ninguna Corona ha sido restaurada desde 1975. ¿Cuál pensáis, Señor, puede ser la razón para ello?

Ppe. J.d.B.: Sin duda alguna, una restauración monárquica no es un hecho que se ve todos los días. Quizás en el contexto actual de los últimos siglos, ha sido más fácil ver países que han perdido la Monarquía. Quizás esta pregunta dentro de algunos años no tenga sentido. Hay posibilidades para restauraciones monárquicas en el este europeo, no sólo en Georgia. El ejemplo de España es un modelo de transisición ejemplar al cual todos envidian. Ojalá muchos otros países puedan realizar la misma transición que ha tenido España, personificada, sin duda alguna, en la figura de S.M. el Rey Don Juan Carlos I, que es indudablemente un gran ejemplo no sólo paara Georgia, sino para el mundo entero. El prestigio y la admiración hacia el Rey Don Juan Carlos I en Georgia es enorme, y creo que es justicia con la personalidad de Su Majestad. Foto: S.A.R. el Príncipe David (en 1990), desde 2008 heredero del trono georgiano.

M.E.: ¿Qué relaciones tenéis con la Familia Real Española?

Ppe. J.d.B.: Existen muy buenas relaciones, además de un parentesco por el segundo matrimonio de mi padre. Por mi parte y la de la Familia Real existe un profundo respeto y admiración hacia la figura no solamente del Rey de España, sino también de toda la Familia Real.

M.E.: ¿Cómo ha sido la trayectoria de los Bagration desde que Rusia tomara el poder en Georgia? ¿Cuándo y por qué fijó Vuestra Real Familia su exilio en España?

Ppe. J.d.B.: Tras la anexión de Georgia por el Imperio Ruso, la Familia Real fue deportada a San Petersburgo. En cambio, mis abuelos se quedaron en Georgia hasta la revolución y salieron del país en 1933. Mi padre contrajo matrimonio con mi madre, la Condesa María Antonietta Pasquini. Yo nací en Roma, en 1944, desgraciadamente mi madre falleció al darme a luz. Se staba en plena Guerra Mundial. España era país neutral, por lo que mi padre decidió venir a España. Más tarde, mi padre contrajo matrimonio con la Infanta Mercedes de Baviera y Borbón y nos quedamos a vivir en España, cosa que sin duda ha sido una gran suerte para nosotros. Para toda nuestra Familia, España ha sido nuestra segunda patria. El carácter español y el georgiano también se puede decir que son muy similares. Mis hijos han nacido todos en España, yo he vivido prácticamente siempre en España. Foto: La Familia Real georgiana en 1991, de izquierda a derecha: SS.AA.RR. Don David, Don Jorge, Don Guram, Doña Nuria y Don Irakli.

M.E.: ¿Qué piensa Vuestro hijo primogénito Irakli de una posible vuelta a Georgia y de su función de Príncipe heredero? ¿Qué educación ha tenido?

Ppe. J.d.B.: Puedo decir que mi hijo tiene muy asimiladas todas las posibilidades y sus obligaciones. Aunque ha recibido una educación normal, como la de todos los jóvenes, siempre ha sido reforzada con el conocimiento de todas las obligaciones y los deberes para con su patria, debido al apellido que lleva y su primogenitura.

M.E.: Alteza Real, muchas gracias por esta conversación.






[Nota de la redacción: Antes de fallecer, S.A.R. Don Jorge de Bagration estableció por testamento que su heredero sería Don David, el segundo hijo varón, por razones que aún no conocemos, tratándose de una prerrogativa del Rey o -en este caso- del heredero del trono establecer quién le sucederá. En 1992 tuve ocasión de hablar con Don Irakli, quien me dijo entonces que estaba decidido de establecerse en Georgia para poder aprender todo lo que necesitaba y poder servir a su país.]


Entrevista relizada el 25-10-1991 en Madrid por Pedro Schwenzer, Presidente de la Asociación Monárquica Europea y director de la revista Monarquía Europea.

(c) Todos los derechos reservados.
Fotos de SS.AA.RR. los Príncipes David y Guram cedidos por Don Jorge de Bagration.
Las demás fotos son del autor. La imagen de la reina Tamara procede de un libro sobre la historia de Georgia.