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domingo, 11 de diciembre de 2011

Comunicado del Duque consorte de Palma: "Lamento el grave daño causado a la Casa del Rey"

El Confidencial  /  Agencias  10/12/2011  (21:06h)

Urdangarín: "Lamento el grave daño causado a la Casa del Rey"


Comunicado desde Washington del duque de Palma, salpicado por supuestas irregularidades en sus actividades empresariales. Iñaki Urdangarín ha roto su silencio por segunda vez para declarar que lamenta profundamente el perjuicio que las informaciones y comentarios sobre él están causando a la imagen de su familia y de la Casa del Rey, "que nada tienen que ver" con sus actividades privadas.

En conversación telefónica, Urdangarín ha leído a Efe la siguiente declaración: "Ante la acumulación de informaciones y comentarios aparecidos en los medios de comunicación relativos a mis actuaciones profesionales, deseo puntualizar que lamento profundamente que los mismos estén causando un grave perjuicio a la imagen de mi familia y de la Casa de su Majestad el Rey, que nada tienen que ver con mis actividades privadas".

"Informo asimismo que he designado asesor jurídico y portavoz a Don Mario Pascual Vives, letrado del Colegio de Abogados de Barcelona, que será la persona autorizada a hablar en mi nombre", concluye la declaración.


Urdangarin habló por primer vez hace un mes (el día 11 de noviembre) sobre la investigación en torno a su actividad empresarial. En un breve comunicado difundido a través de la agencia Efe aseguraba que defenderá su “honorabilidad e inocencia” en relación con su gestión al frente del Instituto Nóos, antes de añadir que “cuando conozca los pormenores de las diligencias previas del Juzgado de Instrucción número 3 de Palma de Mallorca, que en este momento son formalmente secretas, podré pronunciarme sobre su contenido”.

El duque de Palma agregó entonces que se defenderá “desde la convicción de que mi actuación profesional ha sido siempre correcta”. Esas escuetas declaraciones, como las de este sábado, fueron realizadas con la supervisión y consejo de sus abogados.

PP y PSOE hacen hincapié en la presunción de inocencia

PSOE y PP han reiterado este sábado por la noche su respeto a las decisiones judiciales de forma general y, en particular, en el caso 'Palma Arena', así como a las actuaciones que decida el duque de Palma, Iñaki Urdangarin, ante la investigación de que es objeto en este asunto.

Fuentes de ambos partidos consultadas por Efe se han limitado a expresar ese respeto y a defender la presunción de inocencia después de que Urdangarín haya asegurado que la Casa del Rey nada tiene que ver con sus actividades privadas. Es algo que ya han hecho en las últimas semanas representantes de ambos partidos ante la investigación de un supuesto desvío de dinero público en beneficio del Instituto Nóos cuando fue presidido por el esposo de la infanta Cristina. También el Gobierno, por boca de su ministro portavoz, José Blanco, hizo hincapié días atrás en la necesidad de respetar las decisiones judiciales y la presunción de inocencia del duque de Palma.



jueves, 8 de diciembre de 2011

El 'caso Urdangarin' menoscaba la imagen y el prestigio de la Corona

Los expertos sostienen que la investigación sobre el duque de Palma es de una "tremenda gravedad" 

El rey Juan Carlos, la infanta Cristina e Iñaki Urdangarin charlan momentos antes de la ceremonia de los Premios Laureus del Deporte, el 22 de mayo de 2006 en Barcelona
El rey Juan Carlos, la infanta Cristina e Iñaki Urdangarin charlan momentos antes de la ceremonia de los Premios Laureus del Deporte, el 22 de mayo de 2006 en Barcelona
La Casa del Rey promete dar pronto "buenas noticias" con la vista puesta en ser "mucho más 
La imagen parecía indeleble, inmune y blindada al paso del tiempo. Pero no es así. La fotografía de una monarquía de hierro ha ido amarilleando, cuarteándose conforme se alejaba la Transición, crecían las voces críticas, arreciaba el chaparrón por la falta de transparencia y la dureza de la crisis devoraba el crédito de las instituciones.
 
Y ahora, estalla el escándalo. Las operaciones opacas y el presunto desvío de fondos públicos de Iñaki Urdangarin. El marido de la infanta Cristina. El yerno del rey de España.
 
Nada de peccata minuta, de un desliz intrascendente. Si en algo coinciden expertos y partidos de izquierdas consultados por Público –fuera queda el PSOE que, como el PP, rehusó opinar– es que el caso que rodea al duque de Palma es de una "tremenda gravedad", una "malísima noticia" para la Corona. Tanto que puede estar, de hecho, socavando la reputación de la Casa Real. Un deterioro nada trivial para una institución cuya imagen, "muy delicada", "se basa en el prestigio", como acentúa Antonio Torres del Moral, catedrático de Derecho Constitucional de la UNED y experto en la monarquía española.
 
Esa, la duda sobre el daño a la Jefatura del Estado que puede infligir la investigación de los negocios del Instituto Nóos -que presidió Urdangarin hasta 2006-, es la primera incógnita que ahora se abre camino. Hay más: la futura actitud del rey si el duque fuera al final imputado, la necesidad de tasar las incompatibilidades con actividades privadas para miembros de la familia real, la reapertura del debate sobre la transparencia.
 
01. El parte de daños
Al corazón de la Casa
 
A las fuerzas minoritarias les solivianta el silencio de la Corona
 
"La imagen de un miembro de la familia real ante un juez puede ser demoledora". El periodista José Apezarena, especialista en temas de la Corona, no esconde su preocupación por lo que califica de "una muesca más" en la mordida imagen de la Casa Real, "en muchos casos no por su culpa": el creciente sentimiento republicano, las quemas de fotos de los reyes, la presión de la izquierda minoritaria, el "¿Por qué no te callas?" gritado a Hugo Chávez, el varapalo a España por las supuestas injurias de Arnaldo Otegi contra el rey, las confesiones de la reina Sofía a Pilar Urbano y hasta el divorcio de la infanta Elena de Jaime de Marichalar ("Los miembros de la familia real son lo que son porque son una familia, y si se debilitan los lazos, se diluye el sentido de la institución").
 
"Todo eso puede ser polémico, cuestionable, y hasta traducirse en una pérdida de apoyo. Pero el escándalo de Urdangarin es un salto cualitativo: hablamos de presunta corrupción", advierte Göran Rollnert, constitucionalista de la Universitat de València.
 
Tampoco ponen paños calientes Gaspar Llamazares (IU), Laia Ortiz (ICV), Joan Tardà (ERC) y Francisco Jorquera (BNG). "Es el daño más importante a la Corona desde la Transición. Su credibilidad está tocada. Hablamos de posibles delitos muy graves. El que más, el presunto tráfico de influencias, el utilizar el nombre de la Corona para lucrarse. Nada es comparable", sentencia el diputado de IU.
 
Se suma un desgaste progresivo de la institución, comprobable con los datos del CIS. La valoración ciudadana de la monarquía se ha derrumbado desde el holgado notable –un 7,48 en diciembre de 1995– hasta el suspenso (un 4,89 el pasado octubre). Un batacazo último que se explica, para el catedrático de Periodismo-Comunicación Política de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) José Luis Dader o para la constitucionalista de la UNED Yolanda Gómez por el desapego hacia las instituciones que genera la crisis.
 
"Aunque no es clase política, la Corona se ve contagiada –apuntala Antón Rodríguez Castromil, profesor de Opinión Pública de la UCM–. Cuando hay cinco millones de parados, recortes, sacrificios, la Casa Real también entra en los cálculos de los ciudadanos, que se preguntan si les compensa la monarquía. Y este caso entra de lleno en esta cuestión". Influye asimismo el relevo generacional –la Transición y el rol del rey el 23-F se diluye entre los jóvenes– y, como agrega Dader, el contexto internacional: los ciudadanos quieren "mayor cercanía y transparencia". No basta, dice, con la "campechanía" cañí de Juan Carlos I.
 
Si el duque resulta imputado, será imprescindible que el rey se pronuncie 
 
Otros analistas, más cautos, aunque reconocen que "un caso como el del duque no es agradable" y puede mancillar el crédito de cualquier institución, creen que hay que separar. "Una cosa es la Corona, otra la familia y otra Urdangarin. No es un tótum revolútum, aunque vox pópuli se mezcle. Este asunto, que veremos en qué queda, no está relacionado con las funciones constitucionales del rey, el presupuesto de la Zarzuela o la línea sucesoria", señala Teresa Freixes, catedrática de Derecho Constitucional de la Universitat Autònoma de Barcelona. Gómez indica que "no existe el mismo rasero para Juan Carlos y su hijo, Felipe, que el que hay para las infantas". "Es un hecho serio", admite uno de los padres de la Carta Magna, el socialista Gregorio Peces-Barba, pero añade que "la gente sabrá comprender porque no le compete al rey". "Bajo ningún concepto se puede decir que también la monarquía es vulnerable a la corrupción", reivindica.
 
Gonzalo Caro, miembro del Colegio de Politólogos y Sociólogos, refuta esa tesis: "Es inevitable: la gente asocia el nombre de Urdangarin a la Casa. Y los medios no le tratan como a un particular, sino como yerno del monarca". No sólo lo aborda así la prensa generalista, sino también las revistas del corazón, que han trasladado, para Torres del Moral, una imagen "frívola" de la Jefatura del Estado y a la que la Zarzuela no ha combatido "con información seria".
 
02. La respuesta
La lógica prudencia
 
La ausencia de una ley reguladora alimenta la incertidumbre
 
A Ortiz, igual que al resto de portavoces de fuerzas minoritarias, le solivianta el "silencio", la mordaza que se ha impuesto la Zarzuela en el caso Urdangarin. Sin embargo, los estudiosos de las monarquías aclaran que ese silencio es la actitud esperable de unas instituciones que, según recuerda Freixes, aún se mueven por "reglas no escritas, por convenciones y la tradición". "Es de libro. No se debe cambiar el caballo a mitad del río", sanciona Dader. Caro no ve "contraprudente" la prudencia: "Debe mantenerla, por la presunción de inocencia y para que no se la acuse de interferir en la Justicia".
 
Torres del Moral discrepa: "La Casa está tardando en sacar un comunicado. Debe ponerse del lado de la democracia, no del yerno". Rollnert aporta otra razón para "salir ya al paso", sin demora: "Está imputado el socio del duque [Diego Torres, su sucesor en la presidencia de Nóos], están imputados tres excargos valencianos por los contratos a Urdangarin. La infanta Cristina, que está en la línea de sucesión al trono, es copropietaria de una de las empresas implicadas en el escándalo [Aizoon SL]. Y además hay un contundente informe de la Agencia Tributaria. A la Zarzuela le perjudica la pasividad".
 
Tanto Rollnert como Torres del Moral inciden en que no debe dejarse escapar un virtud capital para las monarquías. "Necesitan un comportamiento ejemplar. No se pueden permitir ni la más mínima sombra de duda", arguye el primero. "Si la familia real se asimila a una familia normal, se cuestiona entonces su estatus privilegiado. La Corona tiene que aparecer impoluta, cosa que no se requiere a un presidente de la República, pues si no gusta, se le echa", afirma el segundo. Por eso el jurista de la UNED subraya que no se puede dejar engordar la bola de nieve, "alimentar el rumor". El catedrático se declara "leal" a la Corona, de ahí que clame "ser jurídicamente severo con la Casa, pues la adulación es una solemne majadería".
 
03. El escenario
Apartarlo de la Casa
 
El secreto sigue amparando en qué se gasta el dinero la monarquía
 
¿Y si Urdangarin es finalmente imputado? Entonces ya será ineludible un pronunciamiento expreso de la Jefatura del Estado y el duque será, por lo menos, "apartado" de la familia real, según las presunciones que maneja la mayoría de analistas. "La Casa tendrá que tomar medidas y será el rey el que deba hacerlo. Mi hipótesis es que se le desvinculará del protocolo", avanza Apezarena. "Don Juan Carlos sabrá hacerlo de la mejor manera", responde lacónico Peces-Barba. Aunque bien podría suceder a la inversa: que el duque, motu proprio o "presionado" por la Zarzuela –como sugiere Torres del Moral–, se desligara de la Corona.
 
Incluso esa solución tampoco se presenta libre de problemas. "No se puede dimitir del título de consorte de la infanta", recuerda Caro. Rollnert apunta otra complicación: "Dejaría a Cristina como tonta, como testaferro de las operaciones de su marido".
 
Con todo, marginar a Urdangarin de la actividad pública de la familia real sería, en términos de comunicación política, una "actitud no proactiva, sino defensiva, de control de daños, de cortafuegos", suscribe Dader. El profesor defiende que, antes o después, la Zarzuela deberá replantearse "a medio y largo plazo" su estrategia. "¿Qué sería una política de comunicación más completa? Llegar a pedir perdón por lo ocurrido una vez se aclaren los hechos". 
 
Desde la Zarzuela reconocen que "no hay precedentes" en España de expulsión de un miembro de la Casa. "El duque apenas ha participado en actos públicos en los últimos años, más allá de aquellos de índole familiar. No obstante, él podía pedir que se le apartase", concede un portavoz.
 
El caso del duque y el 15-M pueden servir de "acelerador" a favor de la transparencia
 
Está claro. No hay guía, ni hoja de ruta escrita para estos casos. Porque aparte de la Constitución y de reales decretos dispersos, no hay una Ley de la Corona, una petición que siempre han elevado los constitucionalistas conocedores de la materia. "Merece un desarrollo legislativo. Es momento de hacerlo, para regular con detalle todos los aspectos que conciernen a la Casa y recoger un código de incompatibilidades. Pero más urgente y útil sería si cabe un Estatuto de Miembros de la Casa Real, porque la figura del rey ya está desgranada en la Carta Magna", postula Gómez.
 
Comparte su parecer Torres del Moral, viejo defensor de un Estatuto del Príncipe y del resto de la familia. No hay que olvidar, arguye, que sólo la persona del rey es "inviolable" e irresponsable de sus actos, como consigna el artículo 56. 3 de la Carta Magna.
 
 
Freixes avala la conveniencia de una Ley de la Corona, ya que "no es muy oportuno que responsables de altas instancias del Estado mantengan actividades privadas que sean incompatibles con el prestigio de la institución".
 
¿Y si hay condena? "O se divorcian o la infanta renuncia a sus derechos sucesorios", rubrica Torres del Moral.
 
04. El frente político
Transparencia otra vez
 
"En una ocasión, un dirigente socialista me decía que si en un muro muy blindado haces un agujero, por pequeño que sea, al final se abre una vía de agua. Y ese es el miedo que se cierne sobre la monarquía: que cuando se comience a hablar, se hable de todo, hasta de su pecado original: que fue instaurada por un dictador genocida". El republicano Tardà se ha dado cabezazos contra esa muralla, una y otra vez, lo mismo que sus compañeros de IU, ICV y BNG. La última cruzada comenzó en la primavera de 2007, cuando ERC presentó varias iniciativas para que la Casa Real publicase sus finanzas. La Mesa del Congreso, con los votos de PSOE, PP y CiU, rechazó dos veces la demanda. Tardà acudió al Constitucional, que avaló la decisión de la Cámara en diciembre de 2008. En abril de 2009, el diputado se fue al Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) de Estrasburgo, que aún no ha emitido resolución.
 
Mientras, se han multiplicado las preguntas y proposiciones de la izquierda minoritaria en las dos Cámaras. También del senador del PNV Iñaki Anasagasti. Muchas fueron tumbadas.
 
La mayoría de expertos consultados cree que el camino hacia la transparencia está desbrozado. Ya es insorteable, juzgan. "Ha faltado sentido común y picardía –estima Apezarena–. Es un problema de cabezonería, no de principios. Se hará y no tardará mucho. Se cae por su propio peso".
 
La esclavitud del 65.1
 
ICV quiere prohibir los negocios privados a los miembros de la Casa del Rey
 
La Zarzuela parece haber tomado nota. Lleva meses anunciando que desnudará poco a poco sus cuentas. El momento va acercándose, confiesa un portavoz oficial a Público. "Muy pronto tendremos buenas noticias. Existe la voluntad de ser mucho más transparentes, porque además es una demanda de la sociedad perfectamente legítima que entendemos".
 
¿Hasta dónde alcanzará el destape? En la Casa Real evitan las comparaciones con las monarquías británica y sueca, que cuelgan en sus webs un completo informe del estado de sus finanzas y son, a ojos de ONG como Access Info, las más transparentes en el espectro europeo.
 
De la monarquía española no se conoce nada. Se ignora el desglose de la partida de los Presupuestos Generales del Estado –8,43 millones en 2011, un 5,2% menos que el año anterior–, el conjunto de rentas, patrimonios e intereses de la familia o los impuestos que pagan. Sus asignaciones no están sometidas al control del Tribunal de Cuentas, según la propia web de la Corona.
 
La Casa goza del escudo del artículo 65.1 de la Constitución, que consagra que el rey "distribuye libremente" la cantidad pagada por el Estado. "Una cosa es libremente y otra secretamente –protesta Torres del Moral–. Publicitar las cuentas no va en desdoro de la monarquía. Y es además una institución barata".
 
Ahí descansa otra razón esgrimida por los especialistas: los Borbón cuestan a los españoles menos que los Windsor a los británicos (32,1 millones de libras en 2011, unos 37,4 millones de euros) o que otras monarquías europeas. Valga un detalle ilustrativo: Buckingham Palace revela hasta el coste de la venta del helicóptero de la reina Isabel II.  
 
Gómez aduce que la redacción del 65.1 cierra la vía de una mayor apertura. Dader sí cree que convendría "una clarificación" en la legislación. Para Peces-Barba, las cuentas están "clarísimas" y el tema es "irrelevante". Caro, como otros analistas, niega "impedimentos legales". Jorquera, diputado del BNG, espera que en todo caso "no dependa de la graciosa voluntad del rey".
 
05. El interventor
El custodio desconocido
 
En 2007, cuando explotó la polémica por las iniciativas de ERC, la Casa Real reaccionó. El 24 de agosto, nombró a un interventor del Estado, Óscar Moreno Gil, para auditar sus finanzas. De sus informes, nada se sabe. Un portavoz de la Zarzuela confirma que sigue trabajando en la Casa, está integrado en su estructura y cobra de ella, de la asignación de los 8,43 millones. ¿Cuánto percibe? "Como un director general de la Administración, algo menos", contesta. ¿Qué hace? "Comprobar que se acoplan las partidas de ingresos y gastos". "No hay por qué pensar que se ha dilapidado", dice Gómez.
 
"Van a tener que renovar su discurso, reinventarse", señala un experto 
 
El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero no ha llegado a aprobar su Ley de Transparencia, cuyo anteproyecto se presentó el pasado 29 de julio, cuando se anunció el anticipo electoral. Nada explicitaba acerca de la Casa Real. Y eso que el Convenio Europeo sobre Acceso a los Documentos Públicos, al que el borrador se remite, contempla como excepción del derecho "la comunicación" del Ejecutivo "con la familia real y su Casa". Rajoy también prometió una norma de transparencia.
 
Victoria Anderica, de Access Info, una de las ONG que más ha peleado por una Administración de cristal, defiende que la monarquía también ha de quedar afectada en una futura Ley de Transparencia, si bien "entiende" que la cláusula europea permite restricciones.
 
06. Las medidas
La lucha se retoma
 
Esta semana, en cuanto se agravaron las sospechas en torno a Urdangarin y su círculo, siguieron las imputaciones y trascendió, a través de este diario, que los duques y sus empresas adquirieron bienes por casi 7,3 millones en cuatro años, la izquierda anunció más iniciativas.
 
Lógico, avisa Dader: "Este caso puede servir de acelerador para instalar un mayor clima de opinión a favor de la transparencia". Esa exigencia ya existía, "difusa", pero se ha visualizado aún más con el 15-M. "Irá en aumento, seguro –añade Rodríguez Castromil–. Ha calado en un sector de la izquierda que ha dejado al PSOE y pide regeneración democrática".
 
Torres del Moral afea a PSOE y PP que perpetúen el "tabú" de la Corona
 
ICV registrará en el Senado la propuesta de prohibir la participación en empresas de miembros de la familia real que cobren del erario público. IU, ERC y BNG lo suscriben. Demandarán la declaración de bienes e intereses de la Corona, la fiscalización de sus dineros por el Tribunal de Cuentas. Temen la oposición de PSOE y PP que, como censura Torres del Moral, han "perpetuado el tabú, son excesivamente contemplativos, discretos, más deferentes con la monarquía de lo que exige el guión". "Más que nunca, la Mesa no tiene razones para vetar", enfatiza Llamazares. Y si vuelve el muro, volverá la "lucha ideológica", según Tardà: "Hay que mantener viva la llama. Contribuimos a abrir camino, incluso con la desfachatez, y eso que al principio nos llamaron friquis".
 
El caramelo amargo del caso Urdangarin puede durar en la boca de la Corona todavía mucho tiempo. Justo cuando se suman los rumores sobre la salud del rey, se dispara el debate sobre la sucesión y se aletarga el recuerdo del 23-F en el imaginario colectivo. Rodríguez Castromil, como otros expertos, deja una receta sobre la mesa: "La monarquía va a tener que renovar su discurso ante la sociedad para obtener la legitimación con su gestión del día a día. Reinventarse, hacerse valer más allá de las portadas del corazón". 
 
noticias El 'caso Urdangarin' menoscaba la imagen y el prestigio de la Corona
 
CONFIANZA A LA BAJA EN LA ÚLTIMA DÉCADA
El gráfico de arriba habla por sí mismo. En los últimos 16 años, la nota que los españoles conceden a la monarquía ha ido cayendo. Desde el 7,48 de puntuación media de diciembre de 1995 hasta el suspenso alto de 2011. Entre medias, el 6,67 de diciembre de 1996, el 6,86 de diciembre de 1998, el 6,22 de febrero de 2003, el 5,19 de octubre de 2006, el 5,54 de noviembre de 2008 y el 5,36 de noviembre de 2010. 
 
La monarquía era, en la última encuesta, la tercera institución mejor valorada, tras el Ejército (5,65) y los medios (4,97). Ese CIS del pasado octubre también revelaba que para el 29,7% la Casa del Rey suscitaba poca o ninguna confianza, un dato que José Luis Dader tilda ya de “peligroso” para los intereses de la Zarzuela. 
 
De hecho, para este catedrático de Periodismo-Comunicación Política de la UCM, lo significativo no es tanto la valoración media –todas las instituciones, salvo las Fuerzas Armadas, suspenden en el último barómetro–, sino la caída del porcentaje de los que expresan una alta confianza en la Corona: del 40,3% de 2010 al 34,2% de 2011. O sea, 6,1 puntos menos en menos de un año. 
 
Torres del Moral atribuye el desplome de la calificación precisamente al "halo de misterio, de ocultación, de falta de transparencia" que pesa aún sobre la Casa.

 
Ultima modificacion el Miércoles, 07 de Diciembre de 2011 20:06            

La Infanta Cristina, entre el deber y la moral ante el escándalo de Iñaki Urdangarín

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MADRID, 7 Dic. (EUROPA PRESS)


Los duques de Palma se enfrentan a sus navidades más difíciles. Ambos están a la espera de que el proceso en el que aparece implicado el nombre de Iñaki Urdangarín experimente un avance reseñable. Pero, sin duda, la peor parte se la lleva Cristina quien, como hija del Rey de España debe afrontar sus deberes, sin olvidar el amor que siente por su marido.

   Difícil situación. Tanto es así, que esta semana dos de las revistas del corazón han elegido este tema para ilustrar sus portadas. Semana y Diez Minutos se centran en esta historia de amor que, desde el principio, ha sido perfecta pero ahora, aunque Cristina siga muy enamorada, la presión por los dudosos negocios de Iñaki y el miedo a que afecte a la monarquía, podrían perjudicar su relación.

   Y es que, aunque apoye a su marido, la presión social y la repercusión que la investigación sobre el Duque de Palma tiene en la Casa Real podrían hacerle tomar una decisión sobre su futuro juntos.

   Se casaron el 4 de octubre de 1997 y, desde entonces, la imagen de su matrimonio ha irradiado siempre amor, complicidad y unión. Hasta hoy. Ahora se enfrentan a la situación más delicada de su vida ante la presunta implicación de Urdangarín en un desvío de fondos públicos, entre otros posibles delitos que estarían penados hasta con quince años de cárcel.
   De momento, Cristina se mantiene al lado de su marido, pero este apoyo podría ir debilitándose, tal y como publica la revista Diez Minutos, en el supuesto de que se confirmase la implicación de Iñaki en el escándalo.

   Todo el empeño de la infanta es mantener a sus hijos al margen de todo este escándalo. Consciente del revuelo mediático que podría producirse cuando vuelvan a España estas navidades, aún no han decidido dónde pasarán las vacaciones.

   A todo esto se suma el problema de la repercusión que esto podría tener en la monarquía, por lo que se dice que para Don Juan Carlos cualquier sacrificio es pequeño para salvaguardar la Corona. Ya se contempla un posible divorcio, aunque sea temporal.


Fuente: Europa Press


domingo, 4 de diciembre de 2011

La difícil decisión del Rey

Iñaki Urdangarín quiere apartarse voluntariamente de la Familia Real para dejarla al margen del «caso Nóos»


Día 04/12/2011


La difícil decisión del Rey
J. M. SERRANO
Don Juan Carlos, durante la celebración de la Copa Davis

El Rey ha tenido que tomar decisiones muy difíciles y dolorosas a lo largo de su vida y ahora se encuentra ante uno de los problemas más graves que ha afectado a la Zarzuela en los 36 años de Reinado: jueces y fiscales consideran que hay suficientes indicios para investigar bajo la sospecha de corrupción, por primera vez en la historia, a un miembro de la Familia Real. Si hay algo que ha caracterizado a las decisiones de Don Juan Carlos es que en todas ellas han prevalecido siempre los intereses de España sobre todo lo demás.
Desde que fue proclamado Rey, Don Juan Carlos ha tenido que afrontar numerosas situaciones complicadas y alarmantes —la más extrema el intento del golpe de Estado del 23 de febrero de 1981, que el Rey resolvió en pocas horas de forma ejemplar—, pero en todas las ocasiones anteriores la amenaza venía de fuera.

Un gesto tranquilizador

Desde hace casi un mes, cada día se publican nuevos detalles oscuros de los supuestos negocios de Iñaki Urdangarín. Unas noticias que caen como un jarro de agua helada sobre el ánimo de millones de españoles, bastante minado ya por la difícil situación que atraviesa nuestro país. Mientras muchos miran con impaciencia al Palacio de La Zarzuela, a la espera de algún gesto tranquilizador, otros, una ruidosa minoría, aprovechan el silencio para intentar erosionar a una Institución cuyo poder reside precisamente en la autoridad moral. El debate lleva semanas en la calle, en los medios de comunicación y en los restaurantes y cafés.
Oficialmente, desde el Palacio de La Zarzuela se ha guardado silencio en estos primeros momentos para no interferir en las investigaciones judiciales, pues cualquier comentario que se hiciera podría ser interpretado a favor o en contra de las mismas. Queda claro que el Rey quiere que la Justicia investigue a su yerno como haría con cualquier otro ciudadano. Sin embargo, ese silencio autoimpuesto ha dejado a la Casa del Rey en una situación de indefensión.
De hecho, voces muy cercanas en sus afectos a la Institución han manifestado a ABC su inquietud por el desgaste que este caso judicial podría ocasionar si se demora esta situación de indefensión. Temen que la imagen de la Corona, que es la institución política más valorada por los españoles, pueda verse distorsionada por estas noticias. El Rey es consciente de esta inquietud. Sin embargo, la Casa Real, cuyas decisiones siempre son muy meditadas, no se pronunciará hasta que considere que es el momento oportuno para hacerlo. Entonces lo hará con contundencia y claridad.
Aunque aún no se sabe cuál será ese momento exacto, lo cierto es que a finales de mes, el Rey dirigirá los dos discursos más importantes del año: el tradicional mensaje de Navidad y el que pronuncie con motivo de la apertura de la Legislatura en el Congreso de los Diputados, prevista para los días 26 ó 27 de diciembre.
Urdangarín también mantiene silencio, aunque su rostro, visiblemente desmejorado, refleja un estado de angustia y preocupación que no necesita palabras para corroborarlo. Desde que se filtró el auto judicial que le convirtió en sospechoso de corrupción, el marido de la Infanta Doña Cristina solo ha hecho público un breve comunicado en el que defendía su inocencia y pedía tiempo para conocer los pormenores de las diligencias previas antes de pronunciarse. Desde entonces, no ha pasado un solo día en el que los medios de comunicación no publicaran algún detalle más de sus supuestos negocios, pero él no ha recibido todavía ningún documento de los juzgados. Aunque no lo haya recibido aún, desde hace días se espera que se pronuncie mediante un comunicado que difundirían sus abogados.

Dos o tres años de juicio

Urdangarín quiere hacer público y visible su apartamiento voluntario de la Familia Real y dejar claro que las actuaciones que ahora están siendo investigadas se realizaron al margen de la Institución. Una medida cautelar que frenaría el desgaste al que puede verse sometida la jefatura del Estado durante los dos o tres años que podría tardar en resolverse este caso judicial.
El apartamiento voluntario de Urdangarín podría ser similar al que siguió Jaime de Marichalar, aunque por motivos totalmente distintos, tras el divorcio de la Infanta Doña Elena. De ser así, consistiría en que Urdangarín dejara de utilizar el título de Duque consorte de Palma de Mallorca y en que dejara de figurar en la página web de la Casa Real. Algunos creen que en ella sólo deberían figurar los Reyes y los Príncipes de Asturias —el núcleo duro de la Familia Real—, pues son los únicos miembros cuyos ingresos proceden exclusivamente de la asignación presupuestaria. Además, Urdangarín no volvería a acudir a ningún acto institucional como miembro de la Familia Real. El último fue la Fiesta Nacional del pasado 12 de octubre. De momento, el próximo acto previsto al que suelen asistir todos los miembros es la Solemne Apertura de la X Legislatura en el Congreso de los Diputados. Ese día, obviamente, Urdangarín no irá a la Cámara Baja.

Fuente: ABC


miércoles, 23 de noviembre de 2011

S.M. el Rey llama a capítulo a Urdangarín

El Rey llama a capítulo a Urdangarín para que exculpe a la infanta Cristina ante el juez
S.M. el Rey y el Duque consorte de Palma
Iñaki Urdangarín viajó a Madrid el pasado 11 de noviembre, una semana después de que la policía registrase la sede del Instituto Nóos en Barcelona, por orden expresa del Rey. El yerno de Don Juan Carlos no voló de Washington a la capital de España para comenzar a preparar su defensa, como algunos medios apuntaron entonces, sino para reunirse de urgencia con el monarca, que lo llamó a capítulo tras conocerse su presunta implicación en el desvío de fondos públicos a un entramado empresarial del que también forma parte su esposa, la infanta Cristina de Borbón, según han señalado a El Confidencial fuentes muy cercanas a la Casa Real.

El duque de Palma aterrizó en Barajas a primera hora del viernes 11 a bordo de un vuelo comercial procedente de la capital estadounidense. Desde el aeropuerto se trasladó directamente al palacio de La Zarzuela, donde le aguardaban Don Juan Carlos y su equipo de confianza, encabezado por el jefe de la Casa del Rey, Rafael Spottorno. El monarca no incluyó ese día en su agenda ninguna actividad oficial, y la Casa Real no informó en ningún momento del viaje relámpago de Urdangarín a Madrid ni de la reunión entre el jefe del Estado y su yerno. Un portavoz oficial de palacio ni confirmó ni desmintió a este diario la celebración de ese encuentro.

La reunión, que según las fuentes consultadas no estuvo exenta de momentos de tensión, se centró en un punto fundamental: cómo levantar un cortafuegos para proteger judicialmente a la hija menor del Rey, también salpicada por las sospechas de corrupción que se ciernen sobre Urdangarín. La infanta Cristina figura como secretaria del Consejo de Administración de Aizoon S. L., una de las empresas investigadas por el juez José Castro. Su marido es el presidente y administrador único de la sociedad, a la que el duque de Palma desvió presuntamente una parte de los fondos públicos concedidos de forma supuestamente fraudulenta por los gobiernos autonómicos de Baleares y la Comunidad Valenciana, ambos del PP.

Cristina de Borbón también formaba parte de la junta directiva del Instituto Nóos, epicentro de la presunta trama, una entidad supuestamente sin ánimo de lucro que captó los fondos públicos cuyo origen y destino final investigan ahora Castro y la Fiscalía Anticorrupción. El ex número dos de Urdangarín en Nóos, Diego Torres, que ya está imputado en la causa, declaró al juez que la infanta fue vocal de la Junta de la sociedad entre 2003 y 2006, periodo en el que su marido ocupó el cargo de presidente y Torres el de vicepresidente.

Asumir toda la responsabilidad
La Casa Real, según las fuentes consultadas, da por descontado que Castro, titular del Juzgado de Instrucción número 3 de Palma, citará a declarar a Urdangarín en calidad de imputado. Pero quiere evitar a toda costa no sólo que la infanta Cristina corra la misma suerte, sino incluso que acuda a prestar declaración como testigo. Por esa razón, el Rey pidió a su yerno, añaden las citadas fuentes, que asuma toda la responsabilidad y deje claro al juez que su esposa siempre estuvo al margen de las decisiones empresariales adoptadas por Urdangarín y sus socios, entre ellos el actual jefe de Responsabilidad y Reputación Corporativas del BBVA, Antonio Ballabriga.

"El Rey le dejó muy claro a Urdangarín que no va a quemarse por él ni va a comprometer a la Corona para salvarle, y que lo más importante es evitar que el caso acabe arrastrando a la infanta Cristina", aseguran las fuentes consultadas por El Confidencial. La estrategia diseñada por La Zarzuela pasa por que el duque de Palma, si es citado por el juez, exculpe de cualquier responsabilidad a la hija menor de Don Juan Carlos, insistiendo en que ésta nunca ocupó cargos ejecutivos en las empresas investigadas ni participaba en las reuniones de sus órganos de dirección.

Urdangarín, según las mismas fuentes, regresó a última hora del pasado día 11 a Washington para reunirse con su esposa y sus cuatro hijos, con los que reside desde el verano de 2009 en el exclusivo barrio de Chevy Chase de la capital estadounidense. Pero antes de abandonar Madrid, y siguiendo las instrucciones del Rey, el duque de Palma envió un comunicado a la delegación de la agencia Efe en Washington en el que proclamaba su "honorabilidad e inocencia". Urdangarín añadía que volverá a pronunciarse sobre el caso "cuando conozca los pormenores de las diligencias previas, que en este momento son formalmente secretas".

Fuente: El Confidencial

domingo, 13 de noviembre de 2011

El Duque consorte de Palma defenderá su "honorabilidad e inocencia"

ALMUDENA MARTÍNEZ-FORNÉS / MADRID
Día 12/11/2011

Iñaki Urdangarín afirmó ayer que defenderá su «honorabilidad e inocencia» en relación con su gestión al frente del Instituto Nóos. El Duque de Palma envió un escueto comunicado a la delegación de la agencia Efe en Washington, ciudad en la que reside con su familia desde hace más de dos años y donde trabaja para la compañía española Telefónica.

«Cuando conozca los pormenores de las diligencias previas del Juzgado de Instrucción número 3 de Palma de Mallorca, que en este momento son formalmente secretas, podré pronunciarme sobre su contenido», añadió Urdangarín en su comunicado. El Duque de Palma agregó que defenderá su «honorabilidad e inocencia en este asunto desde la convicción de que mi actuación profesional ha sido siempre correcta».

Estas son las primeras palabras hechas públicas por Urdangarín desde que se conociera el pasado miércoles que el juez instructor del llamado «caso Palma Arena», José Castro, y la Fiscalía Anticorrupción de Baleares ven indicios de una presunta malversación de fondos públicos en unos convenios que el Instituto Nóos firmó en 2005 y 2006, cuando lo presidía Urdangarín, con el Gobierno balear.

Dichos convenios por importe de 2,3 millones de euros tenían como objetivo la organización de dos foros internacionales sobre turismo y deporte. Según la Fiscalía Anticorrupción, las facturas presentadas hasta ahora por el ex gerente de Nóos, Diego Torres, no se corresponderían con el coste real de la organización de ambos foros, por lo que, presuntamente, el Instituto habría desviado de manera irregular parte del dinero recibido a seis empresas vinculadas a Urdangarín y Torres.
Análisis de documentación

La Fiscalía Anticorrupción afirmó el pasado jueves que no tiene previsto por ahora solicitar al juez instructor que cite a declarar como imputado a Urdangarín. Según fuentes de la Fiscalía, no se tomará ninguna decisión hasta que se analice la documentación intervenida en los registros que se practicaron a principios de semana en la sede del Instituto Nóos y de empresas relacionadas con esta entidad en Barcelona y Valencia, y después de que se tomen declaraciones a varios testigos que ya estaban previstas.

Las investigaciones que afectan a Urdangarín forman parte del «caso Palma Arena», de supuesta corrupción, en el marco del cual se interrogó hace unos meses a Diego Torres, que fue vicepresidente del Instituto Nóos cuando Urdangarín lo presidía en 2005, y un año después pasó a presidir la entidad cuando este renunció a su cargo. En concreto, en la pieza se investigan los delitos de malversación de fondos públicos y falsedad en los que se pudo incurrir desde el Instituto Nóos y empresas vinculadas a él durante la segunda legislatura del presidente balear Jaume Matas.

Iñaki Urdangarín, después de retirarse de la alta competición como jugador profesional de balonmano, se dedicó durante unos años a la organización de eventos deportivos. En junio de 2006 fue nombrado consejero de Telefónica Internacional y en abril de 2009 pasó a ser coordinador general de las actividades de esta empresa en Estados Unidos y presidente de la Comisión de Asuntos Públicos de la filial de Telefónica que aglutinaba a las compañías del grupo dedicadas a la telefonía fija en Iberoamérica. Cuatro meses después, los Duques de Palma, que residían en Barcelona desde que contrajeron matrimonio en 1997, se trasladaron a Washington con sus cuatro hijos.

Fuente: ABC


sábado, 12 de noviembre de 2011

Según El Confidencial: Nuevo borrón en una monarquía que suspenden los ciudadanos

Raquel Benito  12/11/2011  (06:00h)


La imagen de la Casa Real está sufriendo un nuevo borrón tras conocerse que Iñaki Urdangarín, marido de la infanta Cristina de Borbón y yerno del Rey, se enfrentará a más de 15 años de prisión si es imputado por el caso Palma Arena,  por el que podría tener que responder de hasta cinco delitos: malversación, falsedad, fraude a la administración, cohecho y tráfico de influencias.

Por el momento, desde la Casa Real se guarda un prudente silencio oficial “sobre una investigación que está en el ámbito judicial”, tal y como recordaba esta semana un portavoz del Palacio de la Zarzuela. Pero no es un secreto la preocupación que existe en el seno de la Familia Real, especialmente después de que la institución monárquica registrase en octubre, por primera vez en la historia, un suspenso (4,89 puntos) en valoración y confianza de los ciudadanos, según el último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS).

Presente y futuro de la monarquía en España

En las últimas encuestas que ha realizado el CIS sobre la monarquía los jóvenes, entre 18 y 24 años, la evaluaron con un 5,18 (sobre 10) en 2003, un 4,77 en 2006, un 4,93 en 2008 y un 4,35 en 2011. Además, en este último estudio, la institución suspende en todos los tramos de edad salvo en los de 55 a 64 años y 65 años y más. Unos datos que pueden interpretarse como una preocupante falta de sintonía de la Casa Real con las nuevas generaciones.

El Confidencial se ha puesto en contacto con Pedro Schwenzer, presidente de la Asociación Monárquica Europea, quien considera que los resultados de las encuestas son consecuencia “del calado que la prensa amarilla tiene en la sociedad” y defiende la utilidad de la monarquía por “la estabilidad, representación e imagen” que aporta.

Preguntado por el 'caso Urdangarín', Schwenzer lo ha calificado de “negativo para la imagen de la Casa Real” que, según él, “debería hacer un comunicado oficial para aclarar la situación”.  Una prudencia, que a su juicio, es también “excesiva” a la hora de pronunciarse para preservar “la unidad nacional frente a los independentistas”.

En cualquier caso, desde la Asociación Monárquica Europea, defienden la imparcialidad de la monarquía y el peso de la figura del Rey, que a su juicio transmite “seriedad” y “ha sido clave en numerosas ocasiones para la política exterior española y la democracia española”. Una opinión que compartía el 75% de los españoles, según el estudio 25 años después del CIS, publicado en diciembre de 2000 con motivo del veinticinco aniversario de nuestra democracia, pero que parece haberse quedado demasiado atrás en el tiempo.

Casa Real, una cuestión de imagen

Muchos son los ojos que examinan cada movimiento de los miembros de la Familia Real, que acumula demasiados tropiezos en los últimos años. Si los escándalos más sonados son los protagonizados por Iñaki Urdangarín y Jaime de Marichalar, enormemente penalizado por la opinión social durante y después de su matrimonio con la infanta Elena de Borbón, el presidente de la Asociación Monárquica Europea, ha recordado que “el Rey es el primero que debería tener mucho más cuidado con la imagen que transmite”.

Entre los últimos acontecimientos que han puesto en entredicho a Don Juan Carlos está su última escapada para practicar la cacería. El hecho en sí habría pasado desapercibido de no ser porque el lunes, después de pasar el puente de Todos los Santos de caza en la finca de la Encomienda de Mudela (Ciudad Real), los médicos del jefe del Estado fueran tajantes: “No más esfuerzos por ahora”, lo que provocó la suspensión de la agenda de trabajo del monarca.

Este hecho, o la peineta con la que el rey respondió a los abucheos recibidos en su visita a Vitoria en 2004, llevan a Pedro Schwenzer a recordar que “los reyes borbones han desatendido históricamente su imagen”. Un aspecto en el que la Reina Doña Sofía “ha demostrado ser más inteligente”, ha resaltado.

Ahora queda por ver si los borrones siguen penalizando la imagen de la Casa Real o, por el contrario, ésta consigue recuperar la confianza de la sociedad. Para ello, podría acudir a la figura del Príncipe Felipe con el objetivo de refrescar la monarquía. Un Felipe que también está teniendo que lidiar con los numerosos comentarios alrededor de la figura de su mujer, Letizia Ortiz, y por el que el CIS no pregunta desde 1998. ¿Qué opinión tendrán los españoles del heredero directo de la Corona?