lunes, 22 de febrero de 2010

«Los Reyes acudieron al estadio porque ha cambiado el clima político en el País Vasco»

Basagoiti llama «cínicos» a quienes pitan al Rey y «se ponen a sus órdenes». El PP condena el abucheo, pero extrae el hecho positivo: «Los Reyes acudieron al estadio precisamente porque ha cambiado el clima político en el País Vasco»

Basagoiti ha asistido hoy en Bilbao a un desayuno informativo con el presidente de la Xunta

EFE

El presidente del PP del País Vasco, Antonio Basagoiti, acusó hoy de "cinismo" a quienes ayer abuchearon a Don Juan Carlos y Doña Sofía durante la final de la Copa del Rey de baloncesto, disputada ayer en Baracaldo (Vizcaya) y afirmó que esos mismos que pitan “luego cuando están a solas con el Rey le hacen una genuflexión y se ponen a sus órdenes”. Preguntada por la pitada que tuvieron que ver ayer los Reyes de España en el estadio Bizkaia Arena de Bilbao, cuando presidieron la final de la Copa del Rey de baloncesto, la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, ha expresado la "condena" del partido y ha querido extraer algo "positivo" de ese hecho: "Precisamente porque ha cambiado el clima político en el País Vasco, los Reyes acudieron a Bilbao".

El PP no oculta, no obstante, que contrasta el abucheo con ese nuevo clima, auspiciado por el cambio de Gobierno en 2009, y ha asegurado que "más allá del acontecimiento en concreto" de los pitos a la Corona hay que ir al hecho de ver a los Reyes en el palco del esatdio. "Esa es la lección más importante del día de ayer", ha apostilado.
También ha sido interpelada por este episodio la secretaria de Organización del PSOE, Leire Pajín, quien ha invitado a no confundir "una anécdota con los aplasusos y el apoyo que reciben los Reyes en cada visita al País Vasco".
En declaraciones a los medios al término de un desayuno informativo en Bilbao con el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, Basagoiti señaló que los actos de ayer el pabellón Bizkaia Arena son “consecuencia de treinta años contando mentiras de que esto no era España y de sembrar mucho odio”.
En este sentido, opinó que “esto acabará” una vez que la nueva mayoría que sustenta al Gobierno vasco, conformada por el PSE y el PP, “lleve varios años sembrando el entendimiento” y sin “contar mentiras sobre España”. “La próxima vez que venga el Rey habrá más tranquilidad”, aventuró.

Preguntado por esta cuestión, Núñez Feijoo opinó que la pitada a los Reyes proceden de "una minoría que hace mucho ruido", la cual “no puede convertirse en mayoría”. De hecho, aseguró que “la mayoría del Pueblo vasco es respetuosa con las instituciones” y añadió que ésta prefirió recibir con “una manifestación silenciosa” a sus Majestades.

También se ha pronunciado sobre el incidente el lendakari Patxi López, presente ayer también en el palco de autoridades del Bizkaia Arena, y ha calificado los bucheos de “falta de respeto”. “Yo no me muevo mucho por los signos pero hay gente que está detrás de esos signos y que por tanto merecen un respeto, cosa que ayer en algunos momentos no se tuvo”, ha afirmado en referencia al comportamiento de buena parte del pabellón vizcaíno. En declaraciones a los periodistas al término del encuentro celebrado hoy con el presidente de Galicia, López dijo no querer elevar “a categoría fundamental” los hechos, y reveló que en ningún momento habló con los Reyes sobre la cuestión.
Anasagasti: «Se ha puesto mucha sordina en la pitada»El senador del PNV Iñaki Anasagasti considera que los abucheos que el domingo sufrió el Rey Juan Carlos en Barakaldo al inicio de la final de la Copa de baloncesto se dirigían, no a España, sino "de momento" a la persona del monarca, que a su juicio "cada vez tiene menos adeptos" en el País Vasco desde que expresó su preferencia por que el PSE llegara al Gobierno autonómico. Anasagasti ha dicho a la agencia Servimedia que, aunque él no estuvo personalmente en Barakaldo, lo vio por televisión, y que, teniendo en cuenta que los abucheos reprodujeron los de la final de la Copa del Rey de fútbol del año pasado, reflejan "un sentimiento que está ahí y que, como no se puede expresar de otra manera, la única forma de hacerlo es con una pitada".
Al senador del PNV le pareció que el abucheo fue mayoritario, aunque "se le ha puesto mucha sordina, porque interesa quitarle importancia". No se pronunció sobre si, en consecuencia, el Rey debería abstenerse de acudir a los acontecimientos deportivos que se celebren en Euskadi: "Que haga lo que quiera", pero advirtió: "Lo que ocurre es que el Rey cada vez tiene menos adeptos por aquí".
Anasagasti vinculó esta supuesta "hostilidad creciente" a que, según su interpretación, Don Juan Carlos animara, en la inauguración de la Biblioteca de la Universidad de Deusto en marzo de 2009, al actual lendakari Patxi López a desbancar al PNV y al líder del PP vasco, Antonio Basagoiti, a ayudarle a conseguirlo. Anasagasti recuerda que esto se publicó en "El Correo" y no ha sido desmentido por la Casa Real, y cuestionó por ello el papel de "árbitro y moderador" del Rey.

El senador desvinculó esa hostilidad a la persona del Rey de la que podría suscitar la España que representa, porque, según afirmó, "aquí, si viene Florentino Pérez, el presidente del Real Madrid, no le pasa eso. Les chifla Florentino Pérez y representa al Real Madrid".
Preguntado sobre si el Rey ha dejado de ser ya el vínculo que el PNV reconocía tradicionalmente con España, Anasagasti negó: "No, porque no ha hecho ningún gesto de ninguna clase. Además, yo, personalmente, al principio me lo creí, pero luego vi que todo eso era un cuento chino, y desde entonces, pues nada, le critico siempre que puedo".
En cambio, el dirigente peneuvista no vería mal que la selección española de fútbol o baloncesto disputara partidos en Euskadi, aunque añadió que sobre todo le gustaría que jugara "contra la selección vasca", y, en especial, le "encantaría" que la Vuelta Ciclista a España volviera a pasar por allí, el lugar donde nació.

Fuente: ABC


Barreda (PP) dice que "una minoría fanática" protagonizó la pitada y ve incuestionable que los Reyes acudan a estos actos

Destaca el aplauso de gran parte del público que asistió al Vizcaya Arena de Barakaldo y aboga por esquivar los "cantos de sirena" de la izquierda abertzale MADRID, 22 (EUROPA PRESS) El portavoz del PP en el Parlamento vasco, Leopoldo Barreda, aseguró hoy que la "triste pitada" dedicada ayer por una parte del público que poblaba las gradas de la final de la Copa del Rey de Baloncesto, celebrada en el Vizcaya Arena de Barakaldo, a su Majestades los Reyes, fue protagonizada por "una minoría radical y fanática" del público y no "por todo" el conjunto de aficionados.


Además, Barreda consideró incuestionable que el Monarca y la Reina asistan a este tipo de actos porque "efectivamente tienen que estar allí" y porque "ese es el papel que tienen que cumplir". "Son los lugares donde les corresponde estar y no es posible planteárselo de otro modo porque una minoría radical y fanática, en este caso también antideportiva, trate de orquestarla, o consigan hacer más ruido en un recinto cerrado", argumentó.

A su juicio, la pitada fue protagonizada por una "minoría ruidosa", que se contrapone a la mayoría de las personas que asistieron a la final de la Copa. La mayor parte del público "quería disfrutar de un espectáculo deportivo" y no se encontraba en el lugar "por otros motivos", esgrimió.

Así, afirmó que son "muchos" los que esperan ver jugar a la Selección Nacional de Fútbol en el País Vasco o ver pasar una etapa de la Vuelta Ciclista por tierras vascas, ya que "durante décadas fue organizada por el diario El Correo Español". "La Copa del Rey de Baloncesto ha sido todo un hito en este sentido", valoró el portavoz del PP.

Barreda manifestó que esa es la dirección que sigue la sociedad vasca, "una sociedad mucho más normalizada y más homogeneizada con el conjunto de la sociedad española de lo que muchos quisieran", que vive ciertos acontecimientos "con la misma pasión y afición que en otros lugares". "Lo que deseamos es que esto se repita todas las veces que sean posibles por mucho que grite alguna minoría fanática. Su presencia representa todo un símbolo", expreso.

"CANTOS DE SIRENA" ABERTZALES

Por otro lado, cuestionado acerca del documento recientemente publicado por una 'facción interna' de la Izquierda Abertzale en el Diario Gara, el dirigente del PP vasco consideró que el "famoso" documento "no aporta nada nuevo" y advirtió que no hay que dejarse llevar "por los cantos de sirena de la Izquierda Abertzale". "Es un lenguaje que ya se ha oído, son formulaciones que ya hemos conocido y que ya hemos visto en qué han terminado", precisó al tiempo que indicó que incluso Ibarretxe "recordaba esto ayer".

Lo cierto es que "sólo hay dos datos claros y el resto se mueve en la especulación", insistió Barreda, para quien la realidad sigue siendo que "ETA, todos los días, sigue preparándose para matar y para extorsionar". "Siguen tratando de montar las logísticas en Portugal u otros lugares", por lo que resulta necesario "no dejarse llevar por los cantos de sirena y seguir en el esfuerzo de tolerancia cero", dijo.

"Evidentemente, su única obsesión es buscar una vía para presentarse a las elecciones municipales de 2011. El objetivo de quien ha montado esta campaña no es pedir a ETA que abandone las armas ni disolverse, sino ir a las elecciones y al día siguiente estar como estábamos la víspera", apuntó.

Fuente: Yahoo noticias



lunes, 15 de febrero de 2010

La Vicepresidenta contra el Rey

La prudencia es una de las virtudes del buen gobernante y es otra más de las que le faltan a la vicepresidenta Fernández De la Vega. En sus declaraciones a propósito del posible papel del Rey en la concertación de un gran pacto que normalice la convulsa situación de España, Fernández tan sólo hubiera tenido que mirar a La Zarzuela para ejercitarse en la prudencia deseable. Es cierto que la vicepresidenta ha pasado del desbordamiento al desquiciamiento, en buena parte por las incertidumbres de su continuidad en el cargo, pero eso no es óbice para la irresponsabilidad de erigirse en portavoz no autorizada de la Casa Real, ni para dictar la agenda del Rey ni, menos aún, para mandar advertencias al monarca, utilizando así su figura a favor de la conveniencia del Gobierno.

La irresponsabilidad de Fernández se hace más patente en la doblez de su discurso: por un lado, si valora “la voluntad del Jefe del Estado de arrimar el hombro”, cosa que “está muy bien porque va en la línea de lo que el Gobierno está propiciando”, la vicepresidenta también sacó las uñas: “Abordar acuerdos es una responsabilidad exclusiva del Gobierno”. Al unir los dos mensajes antitéticos, lo que queda es un aviso al monarca: lo cierto es que, si el PSOE ha tenido la tentación recurrente –y contraria a los preceptos constitucionales– de apropiarse de la figura del Rey con la tácita amenaza de la deslealtad, es la primera vez que asistimos de un modo tan grave y tan explícito a un mensaje de estas características. Mensaje, por cierto, que da indicio de un Gobierno tan desarbolado que no duda en arremeter contra lo más inviolable.

Y es que la propia Constitución sitúa al Rey en un ámbito por encima de banderías políticas. En su Título II, el texto constitucional recoge el histórico caudal de sensatez que hizo que las monarquías parlamentarias fueran de los regímenes más prósperos y estables del mundo: en concreto, al Rey se le atribuyen las funciones simbólica, moderadora y arbitral. Sea cual sea el margen de incertidumbre del alcance de estas funciones, su desempeño por parte del monarca ha sido modélico, también por discreto. Y resulta más que loable que el monarca, con determinación y prudencia, ponga por obra esas funciones que la Constitución le encomienda contra la tentación de hacer de él una especie de bibelot con el que atraer turistas a Mallorca o cotizar a lo alto en el cuché internacional. Las funciones del Rey se configuran como actos debidos. En la grave circunstancia que atraviesa la nación, queda al arbitrio de cada cual pensar si el pacto favorece más a un partido que a otro, e incluso si es el momento necesario para llevarlo a cabo.

Contra esto, el monarca merece el aval de confianza de una ejecutoria brillante y la alabanza de su desvelo en pro de España. Y nunca se soslaye que el Rey alimenta sus decisiones con la mejor información. El aludido desvelo real viene de lejos: convocó discretamente a Zapatero y a Rajoy en La Zarzuela y, en los dos últimos mensajes de Navidad, urgió al establecimiento de pactos que no son sólo gestos de concordia, sino útiles imprescindibles para el futuro del país. El monarca puede permitirse tener esta visión que ha faltado a la clase política española en tantos ámbitos, de la educación a la política económica. Sin duda, al estar por encima de la refriega partidista, el Rey no satisface por entero las expectativas de ningún partido, pero ahí es donde entran en juego la prudencia, la responsabilidad y la lealtad institucional que no ha tenido Fernández.

Editorial de La Gaceta


La Corona debe cuidarse

Los pactos que está pidiendo el Rey entran dentro de sus funciones constitucionales, por lo que el Monarca cuenta con legitimidad y un margen de discrecionalidad a la hora de “moderar el funcionamiento regular de las instituciones”, según afirma la propia Carta Magna. Quede claro, por tanto, que el Rey puede hablar y puede reunirse, e incluso debe hacerlo, en el marco del cumplimiento de sus obligaciones y de su solicitud por la nación. Sin embargo, si no se puede discutir la habilitación legal, y si el Monarca cuenta con un aval de confianza previa, sus actuaciones sí son susceptibles de rigurosa crítica política. Y esa crítica política se hace ahora más necesaria en tanto que el Monarca ha descendido, precisamente, a las arenas de la política, con el impulso de un pacto que genera incertidumbre por su carácter genérico e indefinido y ofrece dudas razonables en torno a su oportunidad y viabilidad. La misma polémica que están provocando los movimientos del Rey da indicio de una estrategia mal planteada desde el principio.

La sobreexposición mediática del papel político del Rey se agrava con la percepción que, en estos momentos, comparten muchos españoles: la cesión de Don Juan Carlos de su requerida neutralidad y su consiguiente confort con el actual Gobierno de izquierdas. Quizá esta querencia tenga voluntad táctica y pragmática, pero no por eso es menos evidente, ni deja de ser una recaída en una recurrente tentación de su reinado. Y lo malo es que, evaluado en esos mismos términos de pragmatismo y táctica, la comodidad del Rey con la izquierda no se puede explicar como un intento de mejora de su imagen, sino como la voluntad de asegurar su posición institucional contando con el respaldo de un Gobierno que, precisamente por su condición de izquierdas, siempre hace pender sobre los hombros del Rey la amenaza de su falta de adhesión. Así se pudo ver cuando el Gobierno quiso utilizar al monarca en el caso Haidar, para tapar sus vergüenzas: como siempre, el chantaje de la izquierda estaba implícito.

Que exista esa amenaza de la izquierda no debe implicar que el Rey se someta a ella. La Corona debe cuidar mucho sus compañías. Si el monarca ha de llevarse con Gobiernos de izquierdas y de derechas, cabe señalar que, en tiempos anteriores a los del actual jefe de la Casa del Rey, Alberto Aza, concretamente en los del añorado Sabino Fernández-Campo, la ecuanimidad se mantuvo en todo momento.

Ciertamente, Don Juan Carlos ha tenido cuidado de no repetir el mal precedente histórico que sentó Alfonso XIII en su viraje a la derecha, pero el actual monarca hace mal en proyectar su holgura hacia la izquierda: en primer lugar, porque el apoyo social de la derecha es, con justicia, crecientemente exigente y crítico y, en segundo lugar, porque, una vez que el Rey deja de estar por encima de la vida partidista, deja también, de modo automático, de ser el Rey de todos los españoles, cuestión aún más dolorosa para una derecha que ve menospreciado su tradicional respaldo al Monarca. Si los españoles han sido históricamente críticos con que sus reyes se metan en política, Don Juan Carlos debería, más que nunca, ceñirse a “esa esclavitud precisa que trae consigo la Corona” a la que aludía Felipe II, y hacer visible, como mínimo, su imparcialidad.

Esa distancia es la que se ha echado en falta cuando el Rey ha caído en los clichés del zapaterismo en sus discursos o, más singularmente, cuando, con su actitud, parece no reconocer que la crisis de España no es sólo económica sino moral, política e institucional. Por lamentable que resulte, la buena prensa que la Corona pueda eventualmente conseguir en la izquierda, no garantiza ni el apoyo mediático y político de esa misma izquierda encantada de disponer del Rey a su antojo, ni merma el creciente desapego de la derecha hacia el monarca. Y esto es muy grave.

Editorial de La Gaceta


El Rey en el avispero

Si en estos últimos años los hábitos políticos de quienes gobiernan hubieran sido normales, por no decir honestos y veraces, la iniciativa del Rey de ejercer las funciones de arbitraje y moderación, que la Constitución le encomienda, estaría justificada tanto por la gravedad de la situación económica y social, cuanto por los síntomas de la voluntad popular que no comprende que los partidos políticos, sobre todo los mayoritarios, sigan con sus miserables batallitas por mantenerse o conquistar el poder, en vez de pactar urgentes y enérgicas medidas en bien de todos, ni tampoco entiende una pasividad del Jefe del Estado que no se alivia con sus llamadas a remar juntos de sus últimos discursos. Una cosa es el sentido común de la ciudadanía. Otra muy distinta el escenario político español que, desde hace tiempo, está muy enfermo. Por causa de ese profundo deterioro, la iniciativa del Rey ha sido meter la mano en un avispero enloquecido. Resultado: que le pican inmisericordes desde todas las direcciones.

Los usos y derivas del actual inquilino de La Moncloa –el último la prohibición de estar presentes en la toma de posesión de Lobo en Honduras–, hacen difícil suponer que el Gobierno de Zapatero no esté detrás –por supuesto que la conocía– de la iniciativa real y de su nota de prensa. Pero como a este Gobierno, últimamente, casi todo le resulta tiro por la culata, tampoco sorprende que haya calado la impresión siguiente: peor de lo que nos dicen tienen que estar las cosas y, además, ninguna confianza debe tenerse en las aptitudes de Zapatero para que, ni más ni menos que el Rey tenga que intervenir gestionando los acuerdos de Estado. ¿El Rey en socorro de Zapatero? Para evitar que esta sospecha cuaje en dogma, no tanto por el socorro cuanto por la confesión de ineptitud, la vicepresidenta De la Vega dispara a la línea de flotación real recabando para el Gobierno la exclusiva responsabilidad de gestionar acuerdos y pactos. Y, tras ella, bastantes personajes del PSOE, junto con la batería mediática, se dedican a un doble atrezzo. De un lado, critican la iniciativa del Rey, poniendo en duda que sea constitucional o definiéndola con descaro como “borboneo” intolerable. De otro lado, abofetean a Rajoy en las dos mejillas: en la derecha por insolidario, antipatriota e irresponsable porque, prefiriendo que la crisis entierre a Zapatero, se niega a los pactos que salvarían España; en la izquierda, hurgando en la tesis de que Rajoy no es mejor que Zapatero, que no goza del favor popular ni de liderazgo en su partido y que, por tanto, no es alternativa válida de Gobierno en la crisis actual.

Si nos mantenemos en el escenario anómalo y enfermo, nuestro análisis del avispero debe añadir otras artimañas. Por ejemplo, las próximas elecciones catalanas. ¿Qué será del actual tripartito y qué de la aspiración de CiU a la Generalitat? Maragall y Castells ven venir el desastre y ponen distancias a la ilusión de Montilla, cuyas posibilidades están vinculadas al independentismo catalán. Sabedor del desgaste del tripartito, sobre todo por su lado más radical, Duran i Lleida se ha apresurado a rescatar el tradicional seny del centro político catalanista para, solicitando acuerdos de Estado a los dos grandes partidos nacionales y ofreciéndose como socorro al Gobierno de Zapatero; a demostrar al electorado catalán que son la fuerza más responsable, sensible a los problemas reales, moderada y capacitada para Cataluña y para “su relación con España” en la crisis actual. Sólo con esta maniobra, CiU ha ganado posición y prestigio. No importa que no logre mediar acuerdos, ni que alguna de sus propuestas sea adoptada por el Gobierno. Pero si le aceptan alguna, miel sobre hojuelas, el mérito será de CiU, el partido razonable, responsable y capaz. Actuando “electoralmente” ¿qué interés real pueden tener CiU o el PSC en que Zapatero y Rajoy alcancen unos pactos de Estado? ¿Qué pacto de Estado, verdaderamente “de Estado”, cabría sobre el Estatut y sobre el resto de la organización autonómica, que ofrecido por Zapatero pudiera aceptar Rajoy, que no cercenase bastante los poderes que disfruta el tripartito y que espera heredar CiU?

Ahí está uno de los meollos nacionales. Es un secreto a voces que la deriva de las autonomías ha convertido al Estado en insostenible en lo económico e inviable en lo político. De manera que hoy, en España, se ha producido un círculo vicioso letal entre el desastre económico y el político. Muchos opinan, incluso, que la carcoma política es el principal factor patógeno y que no habrá regeneración socioeconómica sin previa regeneración política. En este punto neurálgico es donde el mayor problema es Zapatero. Entre sus “éxitos” hay que destacar la destrucción del espíritu de consenso de la Transición y la huida hacia delante en la bilateralidad y desorganización de la unidad nacional que supuso su personal impulso al Estatut. A estos antecedentes hay que añadir sus perlas de incapacidad y mendacidad: sus perjurios electorales del 2008 sobre el pleno empleo y sobre la inexistencia de la crisis. En un escenario político normal, Zapatero debería haber dimitido. Los pactos de Estado necesitan otro escenario político y otros personajes, los que legitima una acción clara y expresa de la soberanía popular. En suma, se necesitan unas elecciones generales y, tras ellas, los pactos de Estado.

¿Podrá la iniciativa del Rey socorrer la agonía de Zapatero, evitando su dimisión o la anticipación de las elecciones? ¿Qué protagonista puede precipitar acontecimientos? No, desde luego, el honor político. El protagonista será el “pan” –la economía– con lo que no se juega.


Pedro-Juan Viladrich

Catedrático de Universidad y vicepresidente de Intereconomía.

Fuente: La Gaceta


domingo, 27 de diciembre de 2009

Mensaje de Navidad de Su Majestad el Rey de los Belgas

Discours de S.M. le Roi
à l'occasion des fêtes de Noël et de Nouvel An


Bruxelles, 24 décembre 2009


Mesdames et Messieurs,


En cette période de fin d'année, mes pensées vont à nouveau vers les nombreuses personnes qui ont perdu leur emploi, et vers leurs familles. Je comprends leur désarroi. Le Gouvernement fédéral, les Gouvernements régionaux, et les partenaires sociaux s'efforcent de limiter l'impact de la crise économique sur l'emploi. Je les en remercie et les encourage à poursuivre leur action avec détermination.


Malgré cette situation préoccupante, il se présente aussi des événements positifs pour notre pays. Ainsi, je tiens à saluer la magnifique désignation de Monsieur Herman Van Rompuy comme tout premier Président permanent du Conseil européen. C'est un grand honneur pour lui comme pour notre pays, et une garantie de progrès pour l'Europe. J'y reviendrai plus tard.


Avant cela j'aimerais rappeler qu'en octobre dernier nos concitoyens et beaucoup de personnes dans le monde ont vécu une grande joie : l'hommage universel rendu à Joseph De Veuster, mieux connu sous le nom de Père Damien. Chez nous son rayonnement dépasse les clivages philosophiques et communautaires comme en témoigne sa popularité aussi bien au Nord qu'au Sud. C'est rare, mais Joseph De Veuster peut assurément être appelé un « Prophète dans son pays. »


Cette appréciation unanime prouve que des valeurs, telles que la solidarité et le respect de la dignité humaine, auxquelles le Père Damien donna une forme aussi unique, sont toujours tenues en haute estime par les Belges. S'engager comme il l'a fait sur le chemin de la solidarité radicale jusqu'à l'extrême, suscite pour Damien une affection universelle, aujourd'hui encore. Comme le disait le Président Obama dans un message aux Belges, et je cite : « Je tiens à exprimer ma profonde admiration pour la vie du Père Damien De Veuster...Je tiens à transmettre mes meilleurs vœux au Royaume de Belgique et aux Belges qui peuvent être fiers de compter le Père Damien parmi leurs héros. » Fin de citation.


Mais Damien n'est pas seulement une personnalité héroïque, son exemple doit nous inspirer aujourd'hui à plus de solidarité, en particulier avec les plus vulnérables de notre société.


Il y a aussi un second sujet que je voudrais aborder avec vous. Il s'agit de l'important progrès qui vient d'être réalisé en matière de construction européenne. En effet, le Traité de Lisbonne a récemment été ratifié par l'ensemble des 27 pays membres de l'Union européenne. Cela marque l'aboutissement d'un long processus difficile, entamé il y a plus de 8 ans avec la déclaration de Laeken de 2001.


Cette ratification du Traité de Lisbonne est importante car elle annonce le début d'une nouvelle étape dans la construction européenne. En effet, elle va améliorer considérablement la prise de décision dans l'Union. Dans de nombreux domaines, les Etats membres ont renoncé à leur droit de veto. Cela permettra de prendre des décisions à la majorité qualifiée sur une multitude de sujets. Par ailleurs, l'Europe a désigné son premier Président, notre compatriote Herman Van Rompuy, et elle a choisi son Haut Représentant pour les affaires étrangères, Lady Ashton. Enfin, le rôle du Parlement européen a été accru et une nouvelle Commission sera mise en place.


Cette progression importante doit permettre à l'Europe d'être plus efficace encore sur le plan intérieur, et de mieux jouer son rôle dans les grands dossiers internationaux tels que le climat, les négociations économiques et financières internationales, la coopération au développement et la paix dans le monde. Elle illustre aussi la force et la dynamique du projet européen, qui écarte les obstacles avec patience et détermination. Je voudrais féliciter à cette occasion tous nos responsables politiques qui ont contribué successivement et de façon exemplaire à ce progrès.


Celui-ci doit aussi servir d'exemple à notre propre pays. Ici également la diversité et les divergences de vue entre groupes de population, rendent la cohésion parfois plus difficile. Mais nous devons, pour le bien-être de nos concitoyens, surmonter les obstacles avec créativité, confiance et détermination.


C'est à cette condition que nous pourrons continuer à jouer le rôle constructif qui est le nôtre en Europe. En effet, nous manquerions de crédibilité pour suggérer le dépassement des divergences entre les Etats membres si nous ne parvenons pas à le faire au sein de notre propre pays. J'ai confiance que le gouvernement sous la direction de Monsieur Yves Leterme, et tous les responsables politiques, y parviendront.


C'est avec ce souci de cohésion et d'entente, qui est partagé par la très grande majorité de notre population, que la Reine et moi et toute notre famille vous souhaitons un Joyeux Noël et une heureuse année nouvelle.


Mit diesem Verlangen nach Zusammenhang und gutem Einvernehmen, das durch den weitaus grössten Teil der Bevölkerung geteilt wird, wünschen Ihnen die Königin und ich, sowie unsere ganze Familie, ein frohes Weihnachtsfest und ein glückliches Neues Jahr.


*** FLAMENCO ***


Toespraak van Z.M. de Koning

ter gelegenheid van Kerstmis en Nieuwjaar


Brussel, 24 december 2009


Dames en Heren,


Bij dit jaareinde denk ik opnieuw aan de talrijke personen die hun baan hebben verloren, en aan hun families. Ik kan hun ontreddering best begrijpen. De Federale regering, de regeringen van de Gewesten, en de sociale partners stellen alles in het werk om de impact van de economische crisis op de werkgelegenheid te beperken. Ik dank ze daarvoor en wil ze aanmoedigen hun actie vastberaden verder te zetten.


Niettegenstaande deze zorgwekkende toestand zijn er ook lichtpunten voor ons land. Zo sta ik erop de prachtige aanstelling van de heer Herman Van Rompuy tot allereerste permanente Voorzitter van de Europese Raad te huldigen. Die benoeming is bijzonder eervol voor hemzelf en voor ons land, en zij waarborgt vooruitgang voor Europa. Ik kom daar later op terug.


Nu wens ik eraan te herinneren dat in oktober jongstleden onze landgenoten, en talrijke personen overal ter wereld, met grote blijdschap het universele huldebetoon aan Jozef De Veuster, beter bekend als pater Damiaan, hebben toegejuicht. Bij ons overstijgt zijn uitstraling de filosofische en communautaire tegenstellingen, zoals zijn populariteit zowel in het Noorden als in het Zuiden daarvan getuigt. Het is zeldzaam, maar Jozef De Veuster mag wel degelijk een "Profeet in eigen land" worden genoemd.


Die eensgezinde waardering is het bewijs dat waarden als solidariteit en respect voor de menselijke waardigheid, waaraan Damiaan een unieke vorm heeft gegeven, nog hoog in het vaandel staan bij de Belgen. Op die wijze de weg van de radicale solidariteit ingaan tot het uiterste toe, bezorgde Damiaan universele genegenheid. Ook vandaag nog. President Obama verklaarde in een boodschap aan de Belgen, en ik citeer: " Ik wil mijn diepste bewondering uitdrukken voor het leven van pater Damiaan De Veuster... Ik wil ook mijn beste wensen overmaken aan het Koninkrijk België en aan de Belgen, die trots mogen zijn pater Damiaan tot een van hun helden te mogen rekenen." Einde citaat.


Maar Damiaan is niet alleen een heroïsche figuur. Zijn voorbeeld moet ons vandaag inspireren tot grotere solidariteit, in het bijzonder met de meest kwetsbaren in onze samenleving.


Er is ook een tweede onderwerp dat ik samen met u wou aansnijden. Het betreft de belangrijke vooruitgang die recent werd verwezenlijkt op het vlak van de Europese eenwording. Immers, het Verdrag van Lissabon werd kort geleden, door alle 27 lidstaten van de Europese Unie geratificeerd. Dit is het eindpunt van een lange en moeilijke procedure die acht jaar geleden in gang werd gezet met de Verklaring van Laken van 2001.


Die goedkeuring van het Verdrag van Lissabon is belangrijk want zij betekent de aanvang van een nieuwe etappe in de Europese eenmaking. Immers, de besluitvorming in de Unie wordt fel verbeterd want de lidstaten hebben op talrijke gebieden aan hun vetorecht verzaakt. Hierdoor kunnen vele kwesties met een gekwalificeerde meerderheid worden beslecht. Ook heeft Europa zijn eerste President, onze landgenoot Herman Van Rompuy, en zijn Hoge Vertegenwoordiger voor buitenlandse zaken, Lady Ashton, aangeduid. En ten slotte werd de rol van het Europees Parlement uitgebreid en zal een nieuwe Commissie worden aangesteld.


Die belangrijke voortgang zal Europa de mogelijkheid bieden nog efficiënter op te treden op binnenlands vlak en zijn rol beter te vervullen in grote internationale dossiers als het klimaat, de economische en financiële internationale onderhandelingen, de ontwikkelingssamenwerking en de vrede in de wereld. Die voortgang weerspiegelt ook de kracht en het dynamisme van het Europese project dat hindernissen met geduld en vastberadenheid opzijzet. Bij deze gelegenheid wil ik al onze politieke verantwoordelijken, die opeenvolgend en voorbeeldig aan die vooruitgang hebben meegewerkt, oprecht gelukwensen.


Die vooruitgang kan ook ons land ten voorbeeld worden gesteld. Ook bij ons kunnen verscheidenheid en uiteenlopende standpunten tussen bevolkingsgroepen de cohesie soms zwaar op de proef stellen. Maar we dienen, tot welzijn van onze medeburgers, creatief, vertrouwend en vastberaden de hinderpalen te overstijgen.


Dit is de voorwaarde om verder onze constructieve rol in Europa waar te maken. Immers, het zou ons aan geloofwaardigheid ontbreken mochten we de lidstaten aansporen hun tegengestelde standpunten te overstijgen als we daar in ons eigen land niet in slagen. Ik vertrouw erop dat de regering onder leiding van de Heer Yves Leterme, en alle politieke verantwoordelijken, daarin succesvol zullen zijn.


Met die betrachting naar samenhang en verstandhouding, die een overgrote meerderheid van onze bevolking deelt, zeggen de Koningin en ikzelf en onze ganse familie u : Vrolijk Kerstfeest en Gelukkig Nieuwjaar!


sábado, 26 de diciembre de 2009

Mensaje de Navidad de Su Majestad la Reina de los Países Bajos



In de schaduw van de tijden schijnt het licht van Kerstmis. Het kerstverhaal speelt in sombere dagen van onderdrukking en zorg. Het is het verhaal van het Christuskind. Op zoek naar onderdak klopten Jozef en Maria aan bij een herberg waar voor hen geen plaats bleek te zijn. Maar hun werd toch een veilige plek in een stal gegund. Daar is Jezus geboren. Met zijn komst straalt in onze wereld het licht van de liefde die ons verbindt met God en met onze medemensen.

Wezenlijk is de aloude opdracht: hebt uw naaste lief als uzelf. Vandaag is het minder duidelijk wat dat betekent. Weten we nog wie onze naaste is? Het is een ieder die op onze weg komt: de medemens in ons leven. Maar zien wij die ook? Laten wij wie wellicht onze steun en hulp nodig hebben aan hun lot over of staan wij open voor toenadering en contact en bieden we een helpende hand? Hoe goed professionele zorg ook is, we blijven aangewezen op een samenleving waarin mensen oog hebben voor elkaar. Bij tegenslag en verdriet is nu eenmaal niet alles alleen te verwachten van overheid en maatschappelijke instellingen. Gelukkig zijn er dan ook velen die zich inzetten wanneer dat nodig is.

In deze tijd van mondialisering zijn snelheden vergroot en afstanden verkleind. Technische vooruitgang en individualisering hebben de mens onafhankelijker en afstandelijker gemaakt. We zijn meer en meer op onszelf aangewezen. Toch blijft een plek waar wij ons thuis voelen, vertrouwen kunnen hebben in de mensen om ons heen en mogen uitgaan van solidariteit enorm belangrijk. Misschien is wel de grootste uitdaging hoe individu en gemeenschap weer met elkaar te verbinden en vertrouwen te herstellen. Ook de crisis van vandaag leert ons dat.

Wanneer de zorgen groot zijn, wordt de behoefte aan een gezamenlijk perspectief sterker gevoeld. Godsdiensten en levensovertuigingen wijzen op verantwoordelijkheid voor de naaste. Vroeger was er vrijwel overal burenhulp en vormde nabuurschap de basis van de samenleving. Men kende elkaar. Maar de moderne mens lijkt weinig aandacht te hebben voor de naaste. Nu is men vooral met zichzelf bezig. We zijn geneigd van de ander weg te kijken en onze ogen en oren te sluiten voor de omgeving. Tegenwoordig zijn zelfs buren soms vreemden. Je spreekt elkaar zonder gesprek, je kijkt naar elkaar zonder de ander te zien. Mensen communiceren via snelle korte boodschapjes. Onze samenleving wordt steeds individualistischer. Persoonlijke vrijheid is los komen te staan van verbondenheid met de gemeenschap. Maar zonder enig 'wij-gevoel' wordt ons bestaan leeg. Met virtuele ontmoetingen is die leegte niet te vullen; integendeel, afstanden worden juist vergroot. Het ideaal van het bevrijde individu heeft zijn eindpunt bereikt. We moeten trachten een weg terug te vinden naar wat samenbindt.

Steeds minder roept de medemens bij ons solidariteit en compassie op. Om te kunnen mee-leven is tastbare nabijheid nodig. Echt contact ontstaat in daden en woorden. Taal is onmisbaar bij het opbouwen van vertrouwen. Maar wie het gesprek niet aangaat, sluit zichzelf uit. Zo kan een middel om mensen tot elkaar te brengen ook een barrière zijn voor wie niet begrijpt en niet begrepen wordt. Dan komt er geen saamhorigheid en blijven naasten buitenstaanders.

Via woord en beeld komt veel verdriet van anderen tot ons, maar dat is vaak ver weg en roept eerder gevoelens van onmacht op. Teveel informatie stompt mensen ook af. Zo zijn we misschien wel doof en blind geworden voor de naaste. Meeleven wordt weggedrukt. Gemeenschapsgevoel gaat verloren.

De moderne technische mogelijkheden lijken mensen wel dichter bij elkaar te brengen maar ze blijven op 'veilige' afstand, schuilgaand achter hun schermen. Wij kunnen nu spreken zonder te voorschijn te komen, zonder zelf gezien te worden, anoniem. Domweg, grofweg emoties uiten is makkelijk geworden. Op spreken zonder respect wordt niemand meer afgerekend. Niet het vreemd zijn maakt de ander agressief maar agressiviteit maakt de ander tot vreemde.

De naaste lijkt dus vervreemd en ver weg, maar bij rampspoed zien we plotseling hoe medegevoel wordt opgeroepen waardoor mensen zichzelf wegcijferen, aarzeling overwinnen, eigen angst of afkeer opzij zetten en alles over hebben voor een medemens in nood. In de moeilijkste omstandigheden kan barmhartigheid zich uiten in daadwerkelijke naastenliefde. Dan komt het mooie in mensen naar boven: de bereidheid onbaatzuchtig hulp te bieden, er te zijn voor onbekenden, hen te steunen in wanhoop en pijn. Mededogen verbindt ons met de naaste in nood. Een vastgehouden hand, een stem die moed inspreekt en ogen gericht op contact kunnen de boodschap van naastenliefde indringend overbrengen. In vrijwillige inzet voor anderen kent ons land een grote traditie.

Onze wereld heeft mensen nodig met passie en betrokkenheid, die een plaats geven aan wie zijn buitengesloten, die klaar staan voor hun medemensen en die blijven geloven in het goede.

Kerstmis brengt ons in een sfeer van warmte en nabijheid. In de stal bij een volle herberg wordt de bescheiden plek gevonden waar Jezus' leven begint. In het donker van die nacht schijnt het licht van vrede op aarde en liefde voor de naaste.

Ik wens U allen een gezegend Kerstfeest toe.