miércoles, 23 de noviembre de 2011

S.M. el Rey llama a capítulo a Urdangarín

El Rey llama a capítulo a Urdangarín para que exculpe a la infanta Cristina ante el juez
S.M. el Rey y el Duque consorte de Palma
Iñaki Urdangarín viajó a Madrid el pasado 11 de noviembre, una semana después de que la policía registrase la sede del Instituto Nóos en Barcelona, por orden expresa del Rey. El yerno de Don Juan Carlos no voló de Washington a la capital de España para comenzar a preparar su defensa, como algunos medios apuntaron entonces, sino para reunirse de urgencia con el monarca, que lo llamó a capítulo tras conocerse su presunta implicación en el desvío de fondos públicos a un entramado empresarial del que también forma parte su esposa, la infanta Cristina de Borbón, según han señalado a El Confidencial fuentes muy cercanas a la Casa Real.

El duque de Palma aterrizó en Barajas a primera hora del viernes 11 a bordo de un vuelo comercial procedente de la capital estadounidense. Desde el aeropuerto se trasladó directamente al palacio de La Zarzuela, donde le aguardaban Don Juan Carlos y su equipo de confianza, encabezado por el jefe de la Casa del Rey, Rafael Spottorno. El monarca no incluyó ese día en su agenda ninguna actividad oficial, y la Casa Real no informó en ningún momento del viaje relámpago de Urdangarín a Madrid ni de la reunión entre el jefe del Estado y su yerno. Un portavoz oficial de palacio ni confirmó ni desmintió a este diario la celebración de ese encuentro.

La reunión, que según las fuentes consultadas no estuvo exenta de momentos de tensión, se centró en un punto fundamental: cómo levantar un cortafuegos para proteger judicialmente a la hija menor del Rey, también salpicada por las sospechas de corrupción que se ciernen sobre Urdangarín. La infanta Cristina figura como secretaria del Consejo de Administración de Aizoon S. L., una de las empresas investigadas por el juez José Castro. Su marido es el presidente y administrador único de la sociedad, a la que el duque de Palma desvió presuntamente una parte de los fondos públicos concedidos de forma supuestamente fraudulenta por los gobiernos autonómicos de Baleares y la Comunidad Valenciana, ambos del PP.

Cristina de Borbón también formaba parte de la junta directiva del Instituto Nóos, epicentro de la presunta trama, una entidad supuestamente sin ánimo de lucro que captó los fondos públicos cuyo origen y destino final investigan ahora Castro y la Fiscalía Anticorrupción. El ex número dos de Urdangarín en Nóos, Diego Torres, que ya está imputado en la causa, declaró al juez que la infanta fue vocal de la Junta de la sociedad entre 2003 y 2006, periodo en el que su marido ocupó el cargo de presidente y Torres el de vicepresidente.

Asumir toda la responsabilidad
La Casa Real, según las fuentes consultadas, da por descontado que Castro, titular del Juzgado de Instrucción número 3 de Palma, citará a declarar a Urdangarín en calidad de imputado. Pero quiere evitar a toda costa no sólo que la infanta Cristina corra la misma suerte, sino incluso que acuda a prestar declaración como testigo. Por esa razón, el Rey pidió a su yerno, añaden las citadas fuentes, que asuma toda la responsabilidad y deje claro al juez que su esposa siempre estuvo al margen de las decisiones empresariales adoptadas por Urdangarín y sus socios, entre ellos el actual jefe de Responsabilidad y Reputación Corporativas del BBVA, Antonio Ballabriga.

"El Rey le dejó muy claro a Urdangarín que no va a quemarse por él ni va a comprometer a la Corona para salvarle, y que lo más importante es evitar que el caso acabe arrastrando a la infanta Cristina", aseguran las fuentes consultadas por El Confidencial. La estrategia diseñada por La Zarzuela pasa por que el duque de Palma, si es citado por el juez, exculpe de cualquier responsabilidad a la hija menor de Don Juan Carlos, insistiendo en que ésta nunca ocupó cargos ejecutivos en las empresas investigadas ni participaba en las reuniones de sus órganos de dirección.

Urdangarín, según las mismas fuentes, regresó a última hora del pasado día 11 a Washington para reunirse con su esposa y sus cuatro hijos, con los que reside desde el verano de 2009 en el exclusivo barrio de Chevy Chase de la capital estadounidense. Pero antes de abandonar Madrid, y siguiendo las instrucciones del Rey, el duque de Palma envió un comunicado a la delegación de la agencia Efe en Washington en el que proclamaba su "honorabilidad e inocencia". Urdangarín añadía que volverá a pronunciarse sobre el caso "cuando conozca los pormenores de las diligencias previas, que en este momento son formalmente secretas".

Fuente: El Confidencial

domingo, 13 de noviembre de 2011

El Duque consorte de Palma defenderá su "honorabilidad e inocencia"

ALMUDENA MARTÍNEZ-FORNÉS / MADRID
Día 12/11/2011

Iñaki Urdangarín afirmó ayer que defenderá su «honorabilidad e inocencia» en relación con su gestión al frente del Instituto Nóos. El Duque de Palma envió un escueto comunicado a la delegación de la agencia Efe en Washington, ciudad en la que reside con su familia desde hace más de dos años y donde trabaja para la compañía española Telefónica.

«Cuando conozca los pormenores de las diligencias previas del Juzgado de Instrucción número 3 de Palma de Mallorca, que en este momento son formalmente secretas, podré pronunciarme sobre su contenido», añadió Urdangarín en su comunicado. El Duque de Palma agregó que defenderá su «honorabilidad e inocencia en este asunto desde la convicción de que mi actuación profesional ha sido siempre correcta».

Estas son las primeras palabras hechas públicas por Urdangarín desde que se conociera el pasado miércoles que el juez instructor del llamado «caso Palma Arena», José Castro, y la Fiscalía Anticorrupción de Baleares ven indicios de una presunta malversación de fondos públicos en unos convenios que el Instituto Nóos firmó en 2005 y 2006, cuando lo presidía Urdangarín, con el Gobierno balear.

Dichos convenios por importe de 2,3 millones de euros tenían como objetivo la organización de dos foros internacionales sobre turismo y deporte. Según la Fiscalía Anticorrupción, las facturas presentadas hasta ahora por el ex gerente de Nóos, Diego Torres, no se corresponderían con el coste real de la organización de ambos foros, por lo que, presuntamente, el Instituto habría desviado de manera irregular parte del dinero recibido a seis empresas vinculadas a Urdangarín y Torres.
Análisis de documentación

La Fiscalía Anticorrupción afirmó el pasado jueves que no tiene previsto por ahora solicitar al juez instructor que cite a declarar como imputado a Urdangarín. Según fuentes de la Fiscalía, no se tomará ninguna decisión hasta que se analice la documentación intervenida en los registros que se practicaron a principios de semana en la sede del Instituto Nóos y de empresas relacionadas con esta entidad en Barcelona y Valencia, y después de que se tomen declaraciones a varios testigos que ya estaban previstas.

Las investigaciones que afectan a Urdangarín forman parte del «caso Palma Arena», de supuesta corrupción, en el marco del cual se interrogó hace unos meses a Diego Torres, que fue vicepresidente del Instituto Nóos cuando Urdangarín lo presidía en 2005, y un año después pasó a presidir la entidad cuando este renunció a su cargo. En concreto, en la pieza se investigan los delitos de malversación de fondos públicos y falsedad en los que se pudo incurrir desde el Instituto Nóos y empresas vinculadas a él durante la segunda legislatura del presidente balear Jaume Matas.

Iñaki Urdangarín, después de retirarse de la alta competición como jugador profesional de balonmano, se dedicó durante unos años a la organización de eventos deportivos. En junio de 2006 fue nombrado consejero de Telefónica Internacional y en abril de 2009 pasó a ser coordinador general de las actividades de esta empresa en Estados Unidos y presidente de la Comisión de Asuntos Públicos de la filial de Telefónica que aglutinaba a las compañías del grupo dedicadas a la telefonía fija en Iberoamérica. Cuatro meses después, los Duques de Palma, que residían en Barcelona desde que contrajeron matrimonio en 1997, se trasladaron a Washington con sus cuatro hijos.

Fuente: ABC


sábado, 12 de noviembre de 2011

Luis Alfonso de Borbón suple a la Familia Real

Luis Alfonso de Borbón suple a la Familia Real
 Luis Alfonso de Borbón (I.C.)
Paloma Barrientos  12/11/2011

Desde que Luis Alfonso de Borbón y Margarita Vargas se instalaron en Madrid, su protagonismo ha ido en aumento. Y más ante la ausencia de las infantas, y en menor medida de la consorte real, en algunos actos sociales y culturales a los que antes sí acudían.

No asistieron a ninguno de los desfiles de la pasarela Cibeles de este año, ni tampoco a la  entrega de los premios de moda Telva, un clásico en la vida de las hermanas Borbón, que se alternaban para presidir la cena de gala. En esta última edición se esperaba a la infanta Elena, que nunca llegó porque el periódico El Mundo (Unidad Editorial edita también la revista Telva) había publicado varias informaciones sobre los supuestos desmanes económicos del cuñado Urdangarín. No se entendió esa ausencia, cuando su obligación como infanta de España debería haber sido presentarse, sobre todo para homenajear al modisto Elio Berhanyer, el último grande de una generación de maestros de la alta costura española.
El caso es que a falta de infantas y de princesa que cubran ese espacio lúdico que supone apoyar con su presencia estrenos de teatro, convocatorias solidarias o exposiciones que no son de primera magnitud, porque a esas acude siempre la Reina, su puesto lo ha cubierto el primo Luis Alfonso de Borbón. El heredero al trono de Francia, como le consideran los legitimistas franceses, apoya el teatro como lo hacía en su día la condesa de Barcelona, acude a las convocatorias del Club Siglo XXI, donde empresarios jóvenes exponen sus propuestas, visita salas de arte donde gente con talento pero sin posibilidad de promoción muestra su trabajo, y así muchas actividades que, sin ser principales, procuran a esa gente una publicidad alternativa y merecida.
Dentro de unos días, el duque de Anjou y su mujer serán los padrinos de la nueva edición del Rastrillo Nuevo Futuro, ocupando el lugar que muchos consideran debería ser de las infantas o de la princesa Letizia. Esta obra social, fundada en 1968 por Carmen Herrero Garralda, ha conseguido después de cuatro décadas que niños sin familia y sin horizonte feliz tuvieran un presente y un futuro prometedor y se ha convertido en una de las actividades más esperadas previas a las navidades.  
Luis Alfonso y Margarita arroparán con su presencia el acto inaugural que preside doña Pilar, la hermana del Rey, que de esta forma tendrá mucha más repercusión mediática y, por lo tanto, más posibilidad de recaudar fondos en unos tiempos de crisis donde la respuesta solidaria es imprescindible. Luis Alfonso no se lo pensó dos veces cuando se lo propusieron y aceptó encantado. No solo estará ese primer día, sino que tiene previsto acudir a varias de las convocatorias que se organizarán en La Pipa, en el recinto Ferial de la Casa de Campo.  
Por ahora, no se sabe si algún miembro de la Primera Familia acudirá al Rastrillo. Solía hacerlo la Reina, que en un par de ocasiones acudió con su nuera. La primera siendo Letizia novia del heredero y la otra ya como señora de Borbón. Esa última vez con anécdota incluida, porque sufrió un amago de mareo y se dispararon las alarmas pensando que estaba embarazada. No lo estaba, porque hasta el año siguiente la Casa Real no anuncio el futuro nacimiento de la que sería la infanta Leonor.  
La princesa nunca ha ido sola al Rastrillo, a pesar de las muchas veces que los organizadores se lo han pedido. Las razones sólo ella las sabe, pero no estaría mal que esta edición doña Letizia y las cuñadas se dieran un paseo largo por las instalaciones de esta iniciativa solidaria. Tras el escándalo que han supuesto las informaciones publicadas por varios medios, incluido El confidencial, sobre las empresas del duque de Palma, la invisibilidad de algunos miembros de la Familia Real en lugares que no forman parte del circuito oficial no es muy explicable y menos dejar el protagonismo en colaterales como es el caso de Luis Alfonso de Borbón. 

Fuente: Vanitatis


Según El Confidencial: Nuevo borrón en una monarquía que suspenden los ciudadanos

Raquel Benito  12/11/2011  (06:00h)


La imagen de la Casa Real está sufriendo un nuevo borrón tras conocerse que Iñaki Urdangarín, marido de la infanta Cristina de Borbón y yerno del Rey, se enfrentará a más de 15 años de prisión si es imputado por el caso Palma Arena,  por el que podría tener que responder de hasta cinco delitos: malversación, falsedad, fraude a la administración, cohecho y tráfico de influencias.

Por el momento, desde la Casa Real se guarda un prudente silencio oficial “sobre una investigación que está en el ámbito judicial”, tal y como recordaba esta semana un portavoz del Palacio de la Zarzuela. Pero no es un secreto la preocupación que existe en el seno de la Familia Real, especialmente después de que la institución monárquica registrase en octubre, por primera vez en la historia, un suspenso (4,89 puntos) en valoración y confianza de los ciudadanos, según el último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS).

Presente y futuro de la monarquía en España

En las últimas encuestas que ha realizado el CIS sobre la monarquía los jóvenes, entre 18 y 24 años, la evaluaron con un 5,18 (sobre 10) en 2003, un 4,77 en 2006, un 4,93 en 2008 y un 4,35 en 2011. Además, en este último estudio, la institución suspende en todos los tramos de edad salvo en los de 55 a 64 años y 65 años y más. Unos datos que pueden interpretarse como una preocupante falta de sintonía de la Casa Real con las nuevas generaciones.

El Confidencial se ha puesto en contacto con Pedro Schwenzer, presidente de la Asociación Monárquica Europea, quien considera que los resultados de las encuestas son consecuencia “del calado que la prensa amarilla tiene en la sociedad” y defiende la utilidad de la monarquía por “la estabilidad, representación e imagen” que aporta.

Preguntado por el 'caso Urdangarín', Schwenzer lo ha calificado de “negativo para la imagen de la Casa Real” que, según él, “debería hacer un comunicado oficial para aclarar la situación”.  Una prudencia, que a su juicio, es también “excesiva” a la hora de pronunciarse para preservar “la unidad nacional frente a los independentistas”.

En cualquier caso, desde la Asociación Monárquica Europea, defienden la imparcialidad de la monarquía y el peso de la figura del Rey, que a su juicio transmite “seriedad” y “ha sido clave en numerosas ocasiones para la política exterior española y la democracia española”. Una opinión que compartía el 75% de los españoles, según el estudio 25 años después del CIS, publicado en diciembre de 2000 con motivo del veinticinco aniversario de nuestra democracia, pero que parece haberse quedado demasiado atrás en el tiempo.

Casa Real, una cuestión de imagen

Muchos son los ojos que examinan cada movimiento de los miembros de la Familia Real, que acumula demasiados tropiezos en los últimos años. Si los escándalos más sonados son los protagonizados por Iñaki Urdangarín y Jaime de Marichalar, enormemente penalizado por la opinión social durante y después de su matrimonio con la infanta Elena de Borbón, el presidente de la Asociación Monárquica Europea, ha recordado que “el Rey es el primero que debería tener mucho más cuidado con la imagen que transmite”.

Entre los últimos acontecimientos que han puesto en entredicho a Don Juan Carlos está su última escapada para practicar la cacería. El hecho en sí habría pasado desapercibido de no ser porque el lunes, después de pasar el puente de Todos los Santos de caza en la finca de la Encomienda de Mudela (Ciudad Real), los médicos del jefe del Estado fueran tajantes: “No más esfuerzos por ahora”, lo que provocó la suspensión de la agenda de trabajo del monarca.

Este hecho, o la peineta con la que el rey respondió a los abucheos recibidos en su visita a Vitoria en 2004, llevan a Pedro Schwenzer a recordar que “los reyes borbones han desatendido históricamente su imagen”. Un aspecto en el que la Reina Doña Sofía “ha demostrado ser más inteligente”, ha resaltado.

Ahora queda por ver si los borrones siguen penalizando la imagen de la Casa Real o, por el contrario, ésta consigue recuperar la confianza de la sociedad. Para ello, podría acudir a la figura del Príncipe Felipe con el objetivo de refrescar la monarquía. Un Felipe que también está teniendo que lidiar con los numerosos comentarios alrededor de la figura de su mujer, Letizia Ortiz, y por el que el CIS no pregunta desde 1998. ¿Qué opinión tendrán los españoles del heredero directo de la Corona?



miércoles, 23 de febrero de 2011

Cuatro tópicos (y una cita apócrifa) sobre la democracia


Pocas palabras tienen un uso tan frecuente como “democracia” y sus derivados; y este uso y abuso proviene, precisamente, de su prestigio, casi sin competencia entre los términos que definen realidades políticas y sociales. “Democracia -escribe Rafael del Águila- es una de las pocas ´buenas palabras´ que existen en el vocabulario político”. En esto parece todo el mundo estar de acuerdo. Basta con calificar a alguien de “democrático” para que sea valorado positivamente; y basta adosar este calificativo a un nombre, sea el que sea, para que éste adquiera, como por arte de magia, una virtud indiscutible. Sin embargo, esta generalización, este uso ambivalente y siempre connotado positivamente, tiene la contraprestación de la inexactitud y el tópico. Esto es: usar este nombre en vano. No hay ninguna palabra en el léxico político (y habrá pocas en el léxico en general) que sea usada más veces de forma gratuita y oscurecedora; que sirva de comodín para designar las más diversas realidades; pocas palabras habrá sobre las que pese una mayor costra de tópicos que la constriñen y que hacen que su significado, tan rico histórica y conceptualmente, quede vacío y se convierta en un formulismo huero.

Este trabajo pretende indagar en estos usos tópicos que nacen, en gran medida, de la identificación del término con uno de sus aspectos parciales, que es tomado como total y prácticamente único. Por ejemplo, la democracia tiene que ser participativa, pero usar el término como sinónimo de “participación” es una impropiedad que confunde la parte con el todo. Se pretende descubrir esos usos inadecuados y, con ello, intentar devolver a la palabra su verdadera entidad. Decía Mallarmé, desde una concepción elitista del arte, que hacer poesía era evitar las “palabras de la tribu”; la labor intelectual tiene como una de sus funciones, y no la menos importante, devolver su auténtico contenido a palabras manipuladas, devolverles su función clarificadora, con el fin de la tribu siga entendiéndose. Antes de repasar estos tópicos, que pretenden ser una selección significativa aunque no exhaustiva, quiero hacer algunas precisiones previas.

De entrada, dejo fuera los usos que podríamos llamar “perversos” de la palabra, que más que un tópico, suponen una abierta y consciente manipulación de la palabra. Por ejemplo, los términos “democracia popular” de los países comunistas o el de “democracia orgánica”, con el que se definía a sí mismo el franquismo. Me limito, pues, a lo que entendemos por “democracia” cuando nos referimos a un país como los de la Unión Europea, que cumplen con un mínimo de requisitos que lo definen como democrático.

Cuando hablo de un “significado correcto” que hay que recuperar, no me refiero a lo que sería un “tecnicismo” de la Ciencia Política , sino simplemente a lo que sería un uso adecuado, no manipulable ni manipulador, un uso que sirva más para clarificar que para oscurecer la comunicación. No se trata, pues, de problemas de tecnicismos o terminologías, sino de un uso pragmático del lenguaje, lo que nos saca fuera del ámbito estricto de la Ciencia Política y nos pone en la Sociología y la Lingüística.

Los ejemplos que se van a ver no pertenecen, evidentemente, al mundo científico, pero tampoco a lo que llamaríamos un nivel vulgar o coloquial del lenguaje. Son expresiones y modismos que están frecuentemente en la boca de los políticos, los sindicalistas, los comunicadores, los periodistas, los llamados líderes de opinión; que pueden leerse y oírse en los medios y que, por tanto, tienen un gran poder de seducción e influencia sobre el habla general.

Primer tópico: la democracia como moral

Se confunde, casi siempre con una buena intención que no niego, la democracia con un conjunto de valores morales deseables y que forman un consenso más o menos aceptado por las ideologías y las religiones: la no violencia, la solidaridad, la tolerancia con el prójimo que es distinto o fastidioso, el acuerdo amistoso, etc. Muchas veces se habla de “actitudes antidemocráticas”, cuando sería más propio hablar de “actitudes violentas”. Con frecuencia se usa el calificativo de “democrático” cuando mejor iría “bueno”, “ético”, “pacífico”. Un ejemplo que nos llega todos los días (una búsqueda superficial en las hemerotecas nos demostraría su abundancia) es, en el contexto del conflicto vasco, el término “partidos democráticos” para referirse a todos aquellos que no apoyan abiertamente la violencia. El término así usado es sumamente equívoco y obvia que pueden darse los  casos de que a) un partido que apoya una causa inmoral (o que defiende medios inmorales para su consecución) puede, desde un punto de vista jurídico-formal, cumplir los requisitos del carácter democrático, b) un partido que defiende la democracia se puede ver obligado a usar o justificar medios violentos de fuerza en casos extremos. No tiene, pues, porque existir una identificación entre democracia y no-violencia. De hecho, históricamente, las democracias se han tenido que armar y lanzarse a la guerra para defender su sistema y protegerse de sus enemigos con una acción que no podía ser sino violenta (caso del nazismo). Del mismo modo, cabría la hipótesis, no tan remota como parece, que una doctrina no (o anti) democrática pudiese defenderse y difundirse por medios pacíficos.

Esta actitud se resume en la expresión, tan habitual, valores democráticos. Se considera la democracia como un conjunto de valores, lo que conduce, inevitablemente, al terreno de la ética. En el fondo de este uso, está la concepción de buena parte del ala izquierda del pensamiento político (Habermas, Arendt) de la democracia (es una expresión del primero) como “forma de vida”. Concepción esta que intenta trascender una idea meramente jurídico-formal de la democracia, que no sólo es un conjunto de normas e instituciones, sino también una serie de actitudes y compromisos. Esta idea, muy querida a la socialdemocracia europea, tiene, a mi entender, las dificultades que resumo en dos: a) el sistema puede quedar disuelto en un conjunto de buenas intenciones, en una moral voluntarista, ausente de articulación y formalización; y b) hablar de valores democráticos es problemático en el sentido en que, en el marco democrático, han de caber una pluralidad de valores (a fin de cuentas, la democracia es un intento de solucionar el problema de que somos diversos) que se enfrenten en una situación de seguridad y juego limpio.  

Segundo tópico: democracia y participación

Democracia suele identificarse con participación popular. Véase la siguiente expresión “La nueva forma de elección del rector, con la Ley Orgánica de Universidades, es más democrática ya que fomenta más la participación directa de todos los sectores educativos”. La cita es imaginaria, pero podía estar en cualquier periódico de tendencia favorable a la ley citada, o en el discurso de cualquier político (ídem del periódico). Esta frase, y tantas otras, llevan implícita la idea de que a más participación, más democracia. Sin embargo, este sistema que tiene un innegable componente de participación, no queda ni mucho menos definido por ésta. La democracia es un medio de “representación”, es decir, un método para que la participación directa de los ciudadanos en la vida pública se dé encauzada y representada, no directamente. Esto lleva a que la llamada “democracia directa” (el asamblearismo libertario, los “cabildos abiertos” del peronismo) sean de los mayores enemigos de la democracia, que puede despeñarse por la ladera del autoritarismo, pero también por la pendiente del populismo.

Si el tópico anterior queda resumido en la expresión valores democráticos, éste queda bien expresado con el lema de democracia como gobierno del pueblo. Esta concepción, de raíz roussoniana, es problemática desde su origen. Aranguren reconoce que a Rousseau, más que las libertades individuales, lo que le interesa es que “el pueblo se gobierne a sí mismo”. Ahora bien, “¿es esto posible? En rigor, no, y el mismo Rousseau lo vio así. A reserva de tratar, en seguida, el tema de las presuntas posibilidades de una ´democracia directa´, admitamos provisionalmente que, tan pronto como la comunidad deja de ser extremadamente reducida, sólo puede gobernarse a sí misma indirectamente, por delegación, es decir, en régimen de democracia representativa”. Ha habido históricamente sistemas en los que se ha dado cierto grado de participación popular; desde la antigua democracia asamblearia de Atenas, hasta los Estados Generales que surgieron de la revolución francesa. Sin embargo, en Atenas no había elecciones ni existía la idea de representación y en la época jacobina no hubo una garantía de lo que hoy entendemos por derechos individuales. Por otra parte, en algunos sistemas no democráticos hay ciertos grados de participación popular, si entendemos como tal, fundamentalmente, la capacidad de votar. Se votaba en la antigua Unión Soviética y en la España de Franco; se vota en la India, en México, en Perú. A nadie de se le ocurre que ninguno de estos ejemplos pueda catalogarse como una democracia en el sentido en que lo son Francia, España o Estados Unidos. El ciudadano francés, español o norteamericano posee una serie de garantías y mecanismos que protegen sus derechos personales (por ejemplo, un Poder Judicial independiente, que hace que la ley actúe con imparcialidad) que no tienen, para su desgracia, los peruanos, indios o mexicanos, aunque estos últimos visiten las urnas de vez en cuando. Si la participación popular es condición indispensable de la democracia, no es lo que la define; no menos indispensables son  un sistema de protección de los derechos individuales o un mecanismo de división y control de los poderes del Estado.

Tercer tópico: democracia y progresismo

Hay una idea que está latente en muchos discursos políticos y que se podría exteriorizar en este aserto: la democracia es (sobre todo) de izquierdas. Esta idea no se dice así, explícitamente, pero se da a entender con frecuencia implícitamente. Parece que la izquierda es demócrata por naturaleza, mientras la derecha tiene que hacer un esfuerzo para serlo. Hasta hace poco era frecuente la expresión “derecha democrática”, como si la matización fuese necesaria. En el caso español, esto se acentúa. La izquierda española, de forma muy especial, alardea de un historial democrático (que se remonta casi a los orígenes de la historia) y de oposición a la dictadura. Y acusa a la derecha de una tendencia, que para ellos es poco menos  que genética, al autoritarismo (y, hasta hace poco, la palabra “franquismo” salía a relucir en más de un debate político). Sin embargo, si bien es cierto en la derecha española hay un largo historial de pensamiento antidemócrata (desde Donoso Cortés a Franco, pasando por el integrismo monárquico de Vegas Latapié), también es verdad que para considerar a personajes como Largo Caballero, la Pasionaria o Durruti (por poner ejemplos de tres tipos de izquierda de distinta militancia) como demócratas hay que tener un sentido algo laxo y relativizante del concepto. La derecha se adapta perfectamente a la democracia, porque desde ella, en un marco de estabilidad jurídica y de cambios graduales, puede defender bien sus intereses. De hecho, la democracia en sus orígenes responde más a una mentalidad conservadora que al idealismo de izquierdas. Los padres fundadores del liberalismo -Stuart Mill, Locke-, más que una mejora de los niveles de vida o un reparto de los bienes, persiguen un marco de seguridad y acuerdo, en el que se garanticen la vida, la libertad y la propiedad. Se trata de partir de una situación social dada e intentar un equilibrio (no un cambio radical) posible a partir de ella, no se implantar un esquema previo (ideal) de forma voluntarista, un “racionalismo constructivista que tiende a los diseños ideales”. La teoría democrática, pues, tiene unas raíces conservadoras (vinculadas a ideas del cristianismo, sobre todo protestante), sin las cuales no se entiende el fenómeno.        

Cuarto tópico: democracia versus fascismo

Una costumbre muy frecuente en el mundo periodístico y político es usar los término de “fascismo” y “democracia” se usan como antónimos absolutos. Todo lo que no es democrático es fascista; todo lo que es violento, totalitario o intransigente es fascista, lo cual es una simplificación al alcance de cualquier mente medianamente avezada. El fascismo es, históricamente, un sistema político que se dio en la Italia de Musolinni en el período de entreguerras y que tuvo evidentes repercusiones fuera de Italia. Precisamente en España fue siempre un movimiento muy minoritario y nunca alcanzó la categoría de partido de masas que consiguieron los camisas negras en Italia y los nazis en Alemania. Partiendo de las J.O.N.S. de Ramiro Ledesma Ramos, sólo alcanzó algo de más relevancia con la Falange de José Antonio Primo de Rivera; pero este movimiento tiene unas características tan sui generis que más de un historiados duda llamarlo fascista en el sentido riguroso. La misma dictadura de Franco no se concibe como fascista; y esto lo dicen historiadores como Fusi o Preston que se definen de izquierdas. Se llega al sinsentido de llamar  fascista a una organización declaradamente marxista-leninista (los mayores enemigos del fascismo) como ETA. Indudablemente, el fascismo es un enemigo histórico de la izquierda, pero también de cierta derecha. “Todos los movimientos fascistas son antimarxistas y antiproletarios, pero resultan también reactivos respecto a la derecha conservadora tradicional y por eso son antiparlamentarios, anticonservadores y antiburgueses. Todos pretendieron la creación de un Estado nuevo en que hubieran desaparecido los principios de la legalidad liberal a través de un credo voluntarista”.

¿Qué es la democracia?

Sobre pocas realidades sociales se habrá escrito y teorizado tanto como sobre la democracia. Si algo ha quedado claro después de repasar estos tópicos, es su carácter complejo, que hace que pueda haber distintas concepciones (aquí hemos hablado de la ética, de la jurídico-formal, de la representativa y esto no es, ni mucho menos, una lista cerrada). La palabra “democracia” está tan cargada de connotaciones históricas, morales, incluso sentimentales, que se hace muy compleja su delimitación semántica. Como este trabajo no pretende esta labor definidora, concluyo con la definición más pedestre pero también más exacta que conozco. Se trata de una cita, que nunca he visto por escrito pero que anda ahí de boca en boca y que se atribuye a Winston Churchill, no sé si con rigor o apócrifamente. Es la famosa definición, que sólo ha podido crear el pragmatismo ingles, de democracia como aquel sistema en que, si uno oye la puerta a las seis de la mañana, sabe que es el lechero. La democracia es, sobre todo y en última instancia, un sistema que garantiza la seguridad jurídica y, con ella, la integridad y seguridad personal. Si ésta falta, sentimos que no hay democracia, porque la libertad no se respira. Es difícil definir la salud, pero cuando estamos enfermos sabemos perfectamente lo que nos falta.



viernes, 7 de enero de 2011

Discurso de Su Majestad el Rey en la Pascua Militar 2011

Palacio Real de Madrid, 6 de enero de 2011


Queridos compañeros,

Me alegra mucho poder reunirme con vosotros para celebrar la Pascua Militar, en compañía de la Reina y de los Príncipes de Asturias, y expresaros nuestros mejores deseos a todos los miembros de las Fuerzas Armadas y de la Acto Guardia Civil en el Año Nuevo que comienza.

Esta arraigada tradición nos permite manifestar públicamente el más profundo reconocimiento que merece toda la Familia Militar por su ejemplar entrega a España y a los españoles.

Al inicio de este solemne quiero dedicar un muy emotivo y afectuoso homenaje a todos los compañeros que, durante el pasado año, entregaron sus vidas en el cumplimiento del deber, tanto en territorio nacional como fuera de nuestra Patria.

Su generoso sacrificio debe pervivir en nosotros y alentarnos a perseverar en nuestro permanente empeño de servir a España. Reiteramos de todo corazón a sus familiares nuestro mayor cariño, solidaridad y apoyo.

Unos sentimientos que también deseo hacer llegar a todas las víctimas de la execrable e inaceptable barbarie terrorista y a sus familias.

Mucho agradezco a la Señora Ministra de Defensa sus amables palabras de felicitación en nombre propio y de toda la Institución Militar, así como el valioso resumen que ha expuesto con las actuaciones, logros y previsiones de su Departamento.

En el año que acaba de concluir, tanto el Príncipe de Asturias como yo mismo, hemos podido asistir a diversos ejercicios tácticos y visitar numerosas Unidades.

Ello nos ha permitido comprobar la operatividad, calidad y preparación del personal que las componen.

Sé que las Fuerzas Armadas y la Guardia Civil están contribuyendo al esfuerzo de austeridad derivado de la actual crisis económica, que ha exigido priorizar las capacidades militares a alcanzar.

Y sé que sois conscientes de la necesidad de mejora constante de la operatividad de nuestras Unidades, sin merma del adecuado mantenimiento de los sistemas de armas, ni de la seguridad de nuestras tropas, especialmente de aquellas que desarrollan misiones internacionales.

Durante más de dos décadas unos cien mil militares españoles han intervenido en numerosas misiones en el extranjero.

Su presencia en muchas zonas del mundo ha sido un factor clave para afianzar el peso de España y su compromiso con la paz y la seguridad internacionales. Tan extraordinaria labor en el exterior ha reforzado aún más el prestigio de la Institución Militar.

Así, ante la terrible tragedia sufrida a principios de año en Haití, nuestras Fuerzas Armadas se situaron desde el inicio en primera línea de colaboración, como máximo exponente de la movilización de la sociedad española en favor del pueblo haitiano.

Digna del mayor elogio ha sido también la misión de mantenimiento de la paz recientemente finalizada en Bosnia-Herzegovina. En ella más de cuarenta y seis mil militares y guardias civiles han desarrollado durante dieciocho años una labor ejemplar. Nos han mostrado el camino a seguir en las misiones en las que participamos.

Me refiero a la misión de Naciones Unidas en el Líbano, a las operaciones en el Golfo de Adén o en Afganistán, destinadas a alcanzar y mantener la paz y la seguridad que todos anhelamos.

He acogido con especial satisfacción el importante salto cualitativo en material logrado por nuestros contingentes.

En este día también quiero subrayar la enorme trascendencia que tiene la enseñanza militar.

Es mucho lo que se espera del nuevo modelo que permite acomodar los planes de estudio de las Academias Militares al Espacio Europeo de Educación Superior, y así dar un paso más en la vinculación de las Fuerzas Armadas con la sociedad a la que sirven.

El anterior sistema de enseñanza, que proporcionó oficiales con una excelente formación, se ha complementado ahora con una educación universitaria reglada, que abre muchas posibilidades pero también nuevos retos.

Con la puesta en marcha del nuevo sistema de enseñanza para suboficiales en el próximo Curso Académico, se dotará del perfil necesario a dichos profesionales que, con su impulso, dan continuidad al trabajo de nuestras Unidades.

En suma, no podemos olvidar que el objetivo sigue siendo el mismo: formar excelentes militares que, además de obtener amplios conocimientos, acrecienten sus valores y virtudes y consigan la capacidad de liderazgo necesaria para hacerse querer y respetar.

En el año transcurrido cabe destacar que, con ocasión de nuestra Presidencia rotatoria de la Unión Europea, se han dado importantes pasos hacia una Política Común de Seguridad y Defensa coincidiendo con la entrada en vigor del Tratado de Lisboa.

Con ello se ha potenciado el desarrollo de capacidades militares y su sinergia con las civiles. Al mismo tiempo se ha implementado ese enfoque integral en las respuestas a las situaciones de crisis.

Se ha profundizado igualmente en la relación estratégica entre la Unión Europea y la OTAN, que tantas veces coinciden en los teatros de operaciones.

El continuo proceso de transformación de nuestras Fuerzas Armadas ha de estar en consonancia con el nuevo Concepto Estratégico de la OTAN. Deben estar preparadas para poder ayudar a promover la seguridad común junto a nuestros socios, allá donde se requiera.

En este marco y en estas fechas tan entrañables, deseo enviar una felicitación muy especial a todos los miembros de las Fuerzas Armadas y Guardia Civil, que se encuentran cumpliendo su misión fuera de nuestras fronteras y alejados de sus familias.

Como Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas quiero expresarles de nuevo mi mayor reconocimiento y apoyo por su excelente labor.

Para concluir os reitero, junto a mi Familia, los mejores deseos de paz y prosperidad para este Año Nuevo 2011. Con mi gratitud por vuestras continuas muestras de afecto y de lealtad a la Corona, os aliento a seguir trabajando con profundo orgullo y probada ilusión en la más alta y noble de todas las labores: el servicio y la entrega a nuestra gran Nación.

¡Viva España!