domingo, 25 de diciembre de 2011

Mensaje de Navidad de Su Majestad el Rey

   

Buenas noches. 

En Nochebuena, como cada año, me dirijo a todos vosotros para transmitiros mis mejores deseos de paz y felicidad.

Al término de este año difícil y complicado para todos, quiero hablaros con sinceridad y realismo, sin rehuir los problemas que nos aquejan como sociedad.

Quiero hacerlo con la confianza y el optimismo que me inspiran las virtudes del pueblo español, al que quiero con todo mi corazón y al que a lo largo de estos treinta y seis años de reinado he aprendido a conocer a fondo y a admirar con orgullo.

Llevamos varios años sumidos en una severa crisis económica y financiera cuyas causas complejas no son siempre fáciles de entender, pero cuyos efectos negativos son para todos evidentes. Para muchos, tristemente demasiado evidentes por su dureza.

Es una crisis que está llamada seguramente a modificar hábitos y comportamientos económicos y sociales.

Si España ha alcanzado en los últimos decenios las más altas cotas de progreso y bienestar de su historia, ahora hemos de saber reconocer con humildad cuáles han sido los comportamientos en los que, como individuos y como grupo, hayamos podido equivocarnos.
Sólo a partir de este reconocimiento, y con los mejores valores de nuestra sociedad por delante, podremos comenzar a superar esta crisis.

Será necesario para ello un planteamiento global, un enfoque de conjunto cuyas líneas maestras y medidas concretas corresponde diseñar, desarrollar y aplicar a los responsables políticos y a los agentes económicos y sociales.

En este ámbito a mí me corresponde, como Jefe del Estado, animar a esas instancias a trabajar sumando voluntades, no restándolas; acercando posiciones, no distanciándolas; buscando avenencias, no rechazándolas. Animarles a trabajar con diálogo y altura de miras, con rigor y convicción.

Sé, sabemos todos, que el camino de la recuperación no será corto ni tampoco fácil, que exigirá sacrificios.

Por eso resulta tan importante que la sociedad en su conjunto asuma la trascendencia del momento y sepa responder a los desafíos de una situación tan difícil como la que vivimos con el necesario realismo, pero también con mucha generosidad, con mucha solidaridad hacia quienes por sus circunstancias económicas o familiares son más vulnerables.

Vivimos una crisis de naturaleza global que ha puesto de manifiesto la dificultad de que cada país pueda afrontarla aisladamente. Las soluciones exigen establecer de forma coordinada medidas efectivas.

En ese empeño se encuentra la Unión Europea y en él Europa encontrará a España en la vanguardia, como actor destacado que desea seguir jugando un papel relevante. La vocación europeísta de España se hunde en las raíces de la historia de nuestro continente, y nuestro compromiso es tan fuerte e intenso con su futuro como lo es hoy con su presente.

Una vocación europeísta que gana valor y peso con la solidez de los lazos que nos unen con las naciones iberoamericanas y con nuestros vecinos de la orilla sur del Mediterráneo.

La crisis es internacional pero también tiene perfiles nacionales propios. El más doloroso de todos es, desde luego, la elevada tasa de desempleo que sufrimos, moralmente inasumible para un país vertebrado, moderno y solidario como el nuestro.

Es cierto que, en una coyuntura como la que vivimos, los temas que requieren una solución prioritaria se agolpan ante nuestra puerta, pero si tuviéramos que destacar la máxima prioridad creo que ninguno dudaríamos en señalar la lucha contra el desempleo como objetivo último y cierto.

Ciudadanos, instituciones y administraciones públicas debemos volcar nuestros mejores esfuerzos y energías en apoyo de los desempleados y de sus familias.

Con una cifra de parados inaceptable, y que lo es todavía más entre los jóvenes que buscan su primer empleo, quiero rendir un hondo homenaje de agradecimiento y admiración a las familias, cuya generosidad y entrega está siendo clave para que nuestro país mantenga los actuales niveles de estabilidad social. Todas las medidas que se adopten deben tener como objetivo final la recuperación del empleo, pues esta es la principal palanca que puede dar a cada individuo un horizonte de dignidad y estabilidad, y al conjunto de la sociedad una expectativa de prosperidad.

Estabilidad y prosperidad, en el marco de nuestra Constitución, es lo que esta gran nación española ha sabido construir en paz y libertad a lo largo de las últimas décadas, junto con un Estado de Bienestar necesario para mantener la indispensable cohesión social que la justicia distributiva reclama.

Estos son también nuestros desafíos de hoy. Las herramientas para enfrentarlos con éxito son los valores que han hecho siempre grandes a los pueblos: educación, trabajo, esfuerzo, iniciativa, compromiso, solidaridad, entre otros.

Son los que necesitamos potenciar, tanto colectiva como individualmente, más que nunca en la coyuntura actual.

Junto a la crisis económica, me preocupa también enormemente la desconfianza que parece estar extendiéndose en algunos sectores de la opinión pública respecto a la credibilidad y prestigio de algunas de nuestras instituciones. Necesitamos rigor, seriedad y ejemplaridad en todos los sentidos. Todos, sobre todo las personas con responsabilidades públicas, tenemos el deber de observar un comportamiento adecuado, un comportamiento ejemplar.

Cuando se producen conductas irregulares que no se ajustan a la legalidad o a la ética, es natural que la sociedad reaccione. Afortunadamente vivimos en un Estado de Derecho, y cualquier actuación censurable deberá ser juzgada y sancionada con arreglo a la ley. La justicia es igual para todos.

No debemos, sin embargo, generalizar los comportamientos individuales, so pena de cometer una gran injusticia con la inmensa mayoría de servidores públicos, y también de empresarios o trabajadores del sector privado, que desarrollan su labor de forma ejemplar y honesta.

De lo contrario, se podría causar un grave daño a instituciones y organizaciones que son necesarias para la vertebración de nuestra sociedad.

La unidad de las fuerzas democráticas y la firmeza de los españoles en la defensa de nuestro Estado de Derecho frente al terrorismo, han demostrado que los proyectos totalitarios no tienen cabida en la España democrática.

Frente a la intolerable pretensión de los terroristas de tratar de conseguir objetivos políticos mediante el uso de la violencia, la amenaza, la intimidación o la extorsión, la sociedad vasca y el conjunto de la sociedad española han defendido su libertad y sus instituciones desde la legalidad, con el sacrificio y la eficacia de las Fuerzas de Seguridad, la permanente y decidida acción de la justicia y la generosa cooperación internacional.

Ahora es ya tiempo de que los terroristas entreguen sus armas asesinas y desaparezcan para siempre de nuestras vidas.

Esta noche es un momento especial para dedicar un recuerdo emocionado a quienes más han sufrido esta tremenda injusticia, las víctimas del terrorismo.

Nuestra sociedad tiene contraída una permanente deuda de gratitud con el sacrificio y el dolor de todas las personas que perdieron la vida, quedaron mutiladas, fueron extorsionadas o se vieron obligadas a abandonar su tierra. Al evocar su memoria, queremos poner de manifiesto su dignidad y compartir su sufrimiento y el de sus familias, que siempre contarán con nuestro apoyo, solidaridad y afecto.

Este es nuestro firme compromiso, para recordar que su sacrificio no ha sido en vano. Es el compromiso de una sociedad libre que no se deja amedrentar, que exige justicia y reparación para quienes fueron víctimas de la violencia por no querer someterse a la dictadura del terror.

Hace cinco semanas los españoles, como dueños de su destino y en el ejercicio de sus derechos soberanos, han elegido a sus representantes a nivel nacional en unas elecciones generales que han dado como resultado la alternancia política.

En este nuevo escenario que se abre, la Corona, en tanto que símbolo de la unidad y permanencia del Estado, seguirá haciendo todos los esfuerzos necesarios en favor de una convivencia integradora.

Los actuales son tiempos de gran exigencia. Nos esperan muchas dificultades pero también nos respaldan sólidos valores que nos hacen sentirnos orgullosos de ser españoles, y un pasado reciente de superación que nos sirve de estímulo.

Como os dije la Navidad pasada, “no hemos llegado hasta aquí para dejarnos vencer por las dificultades, para renunciar a nuestras ambiciones de construir un país cada vez mejor”.
Hemos demostrado con creces que, cuando estamos unidos y seguros de lo que queremos, sabemos dar respuesta a los retos más complejos. Los que tenemos ante nosotros lo son, pero no tengo duda de que los españoles sabremos estar a la altura de los tiempos y para ello siempre contaréis con el mayor y mejor hacer de la Corona.

Son muchos los mensajes que quisiera hacer llegar a todos y a cada uno de los sectores y colectividades que integran nuestra sociedad. Sabed que todos estáis en mi corazón y en mi pensamiento.

En esta noche, quiero dar las gracias especialmente a tantos españoles que en los últimos meses se han interesado por mi salud, felizmente recuperada.

En este tiempo, he podido apreciar, aún más si cabe, el rigor y el acierto con que mi hijo, el Príncipe de Asturias, me acompaña como Heredero de la Corona en el servicio a los españoles y a España, a su democracia, a su Estado de Derecho, a sus libertades, a su unidad y su diversidad, y a la defensa de sus intereses en todo el mundo.

Os reitero mis mejores deseos en esta Navidad y para el año que pronto comienza.
Estemos unidos. España lo merece y lo necesita. Buenas noches.



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viernes, 16 de diciembre de 2011

S.A.R. Don Felipe: «Hay que adecuar la Institución a los tiempos que vivimos»

Los Príncipes, junto a Artur Mas, ayer, en la presentación de la Fundación Príncipe de Girona en Barcelona

BARCELONA- Su Alteza Real el Príncipe de Asturias defendió ayer su compromiso con los jóvenes, en la presentación en Barcelona de la Fundación Príncipe de Girona, de la que es presidente de honor. Una Fundación que, dijo, cuenta con «valiosas alianzas», entre ellas con patronos que «aportan recursos con gran generosidad», «y una ambición honesta y transparente».

Pero más allá de esa reivindicación de la Fundación que preside, y del mensaje para quien quiera entender, puso como ejemplo de futuro al recientemente fallecido Steve Jobs. «Decía que no hay que rendirse nunca, ni conformarse, que no debemos permitir que nadie ahogue nuestros sueños», remarcó. El Príncipe enfatizó así su voluntad de ayudar a la sociedad en un momento tan delicado, incluso aceptando el reto de adaptarse él mismo a los tiempos. «Mi deseo, firme y permanente, hoy como Heredero de la Corona, es adecuar, adaptar la institución a los tiempos que vivimos en cada momento, impulsando un proyecto que une nuestra historia con el futuro, que engarza nuestra tradición a un espíritu de vanguardia y de progreso», dijo.

En esta misma línea, Don Felipe subrayó que «servir con dedicación al Estado, al conjunto de los españoles; trabajar por los intereses generales y promover acciones o iniciativas que sirvan al interés común constituyen para mí un compromiso personal inalterable y sin matices». Una tarea, continuó, «a la que dedico mi vida y que forma parte de mis deberes y convicciones».

En su discurso, Don Felipe animó a la sociedad a actuar en conjunto para superar los problemas que nos asolan en tiempos de crisis. «Los momentos actuales son tiempos de compromiso. La sociedad no ha de permanecer indiferente frente los problemas que nos afectan. Creemos que hemos de asumir responsabilidades más grandes de cara a los demás, aportando nuestro esfuerzo, talento e imaginación al interés común sin esperar mayor reconocimiento que la propia satisfacción de contribuir –en este caso– a mejorar la vida y las expectativas de nuestros jóvenes», señaló.

El Príncipe reconoció las dificultades que se avecinan, pero quiso dejar claro que también pueden ser motor de oportunidades. «En estos momentos, en los que debemos afrontar una profunda crisis económica y adaptar nuestro sistema productivo a los avances tecnológicos y científicos, debemos ver en cada uno de estos problemas un reto formidable. Si creemos en nuestro futuro es la hora de la mayor responsabilidad», remarcó.

Fuente: La Razón


El saber estar de S.M. el Rey: Mensaje de unidad ante la crisis

16 DIC 2011 | Editorial de La Gaceta


editorial
Ante un envite tan complejo como el que se enfrenta España era importante el mensaje de firmeza y estabilidad que se desprende del encuentro que mantuvieron el Rey y el próximo presidente del Gobierno. Mariano Rajoy le transmitió ayer al Jefe del Estado que la mayor preocupación es la crisis y las prioridades básicas, “la reducción del déficit, la reforma laboral y la reestructuración del sistema financiero”. El enemigo número uno al que deberíamos unirnos todos los españoles, aparcando nuestras diferencias y dejando atrás partidismos contraproducentes no es otro que el colapso económico. Así lo manifestó Rajoy nada más ganar los comicios, así se lo ha hecho saber al Rey y esa va a ser la partitura que va a interpretar su Gobierno en cuanto tome posesión. Y así lo deberían entender las demás formaciones políticas, comenzando por el PSOE. No es este el momento de las divisiones o de las guerras intestinas, sino de remar juntos en la misma dirección.

Rajoy no ha edulcorado la realidad –como sí ha estado haciendo su predecesor en La Moncloa– y no le ha temblado el pulso al hacer el diagnóstico de la crisis: “más que difícil, la situación es muy difícil”. Ya adelantó ayer que presentará en el debate de investidura medidas “gratas” y “no gratas” y que la ciudadanía sabrá entenderlas.

Cada vez que ha habido cambio de presidente, el Jefe del Estado ha recibido al nuevo inquilino de La Moncloa ofreciéndole respaldo institucional ante la nueva etapa. Mucho lo va a necesitar Rajoy ante la ingente tarea que tiene por delante, con una crisis no sólo económica, sino también de valores. Pero tampoco el Rey anda sobrado de apoyos en un momento en que, a raíz del caso Urdangarín, determinados sectores cuestionan de forma interesada a la institución monárquica. Rajoy cree que las investigaciones sobre Urdangarín no afectarán a la Casa del Rey porque “los ciudadanos saben distinguir”.

En este sentido, PP y PSOE han aportado un ápice de sensatez institucional al manifestar su apoyo incondicional a la Corona, dos días después de que Amaiur, ERC e IU se estrenaran en el Congreso pidiendo frívolamente la independencia y la república. El marco constitucional está claro desde hace tres décadas pero ciertas formaciones parecen no darse por enteradas en su delirio identitario o en su peculiar e interesada Memoria Histórica.

Afortunadamente quien sí conoce perfectamente su papel moderador es D. Juan Carlos, que demuestra mucho más sentido institucional y más realismo. Un realismo que empieza por hacerse cargo de la compleja encrucijada del país. Nos aguardan “tiempos difíciles”, advirtió en el almuerzo de despedida de la legislatura. El monarca es plenamente consciente de los dos retos a los que se enfrenta España en el momento más crítico desde esa Transición que él mismo pilotó. Los dos, por cierto, “ganar la batalla del paro” y “consumar la victoria contra el terrorismo” son herencias tóxicas de Zapatero. El primer caso es obvio, el segundo más sutil y por eso D. Juan Carlos habla de victoria, pero una victoria incompleta, que aún no está consumada. Que ETA no haya entregado las armas, que los proetarras no hayan pedido perdón y que Amaiur plantee un sibilino chantaje bajo un disfraz democrático –como intentó hacer ayer su líder Errekondo, instrumentalizando la figura del Jefe del Estado– demuestran que quedan demasiados y complejos frentes abiertos para que resulte cercana la resolución del mismo conflicto vasco que el propio D. Juan Carlos ya se encontró cuando llegó al trono hace 36 años.

Fuente: La Gaceta 


jueves, 15 de diciembre de 2011

Cinco preguntas y respuestas sobre cómo podría evolucionar el 'caso Iñaki Urdangarin'

La casa real ha decidido apartar a Iñaki Urdangarin, de los actos oficiales de Zarzuela. Según el jefe de la casa del rey, la decisión ha sido tomada "de mutuo acuerdo" entre el monarca y el propio esposo de la infanta Cristina. Asismismo, Zarzuela publicará en su web oficial, "presumiblemente" antes de fin de año, un desglose de sus cuentas en capítulos y subcapítulos, como el resto de las administraciones públicas.


Por otro lado, el abogado de Iñaki Urdangarin, Mario Pascual Vives, ha afirmado este lunes que su cliente se encuentra "preocupado, apesadumbrado e indignado" ante las informaciones de su presunta implicación en actividades ilegales del Instituto Nóos cuando lo presidía.  Pascual Vives ha asegurado que Urdangarin tiene "la sensación, la convicción de plena inocencia".


¿Hay precedentes de casos como el de Urdangarin en las monarquías europeas?
El príncipe Bernardo (Países Bajos) nunca llegó a ser juzgado por reclamar una comisión de un millón de dólares –757.000 euros– al gigante Lockheed tras actuar como intermediario en la venta de varios cazabombarderos a la Fuerza Aérea holandesa. Más reciente (2010) es el caso de Sarah Ferguson –exmujer del príncipe Andrés de Inglaterra–, sorprendida por una cámara oculta tras pedir medio millón de libras (unos 590.000 euros) a un empresario indio para tener acceso al príncipe.



¿Puede renunciar la infanta?
Es una posibilidad que varios expertos ven como la más razonable para acabar con la crisis Urdangarin. La infanta Cristina renunciaría a sus derechos sucesorios, y se desvincularía de la familia real.

La renuncia de Cristina es una posibilidad que varios expertos ven como la más razonable 


¿Y si es imputado?
"Sus negocios son privados, pero él tiene cierta responsabilidad", explica Pedro Schwenzer, presidente de la Asociación Monárquica Europea (AME), que cree que la institución seguirá "firme y vigente" a pesar del escándalo. "También hay escándalos con los políticos y las instituciones siguen funcionando", añade.



¿Los acuerdos matrimoniales?
Schwenzer apunta que los contratos son "muy estrictos", cerrados, y suelen incluir separación de bienes como norma básica.



¿Y ahora?
"El lamento de Urdangarin no es suficiente; hablamos de un problema serio para la casa real", explica el presidente de la AME, que añade que este asunto "da argumentos a los republicanos". Schwenzer no se aventura a hablar de separación o divorcio, pero tiene claro que la fórmula "cese temporal de la convivencia" (Marichalar) sería un error.



Fuente: 20minutos



domingo, 11 de diciembre de 2011

Comunicado del Duque consorte de Palma: "Lamento el grave daño causado a la Casa del Rey"

El Confidencial  /  Agencias  10/12/2011  (21:06h)

Urdangarín: "Lamento el grave daño causado a la Casa del Rey"


Comunicado desde Washington del duque de Palma, salpicado por supuestas irregularidades en sus actividades empresariales. Iñaki Urdangarín ha roto su silencio por segunda vez para declarar que lamenta profundamente el perjuicio que las informaciones y comentarios sobre él están causando a la imagen de su familia y de la Casa del Rey, "que nada tienen que ver" con sus actividades privadas.

En conversación telefónica, Urdangarín ha leído a Efe la siguiente declaración: "Ante la acumulación de informaciones y comentarios aparecidos en los medios de comunicación relativos a mis actuaciones profesionales, deseo puntualizar que lamento profundamente que los mismos estén causando un grave perjuicio a la imagen de mi familia y de la Casa de su Majestad el Rey, que nada tienen que ver con mis actividades privadas".

"Informo asimismo que he designado asesor jurídico y portavoz a Don Mario Pascual Vives, letrado del Colegio de Abogados de Barcelona, que será la persona autorizada a hablar en mi nombre", concluye la declaración.


Urdangarin habló por primer vez hace un mes (el día 11 de noviembre) sobre la investigación en torno a su actividad empresarial. En un breve comunicado difundido a través de la agencia Efe aseguraba que defenderá su “honorabilidad e inocencia” en relación con su gestión al frente del Instituto Nóos, antes de añadir que “cuando conozca los pormenores de las diligencias previas del Juzgado de Instrucción número 3 de Palma de Mallorca, que en este momento son formalmente secretas, podré pronunciarme sobre su contenido”.

El duque de Palma agregó entonces que se defenderá “desde la convicción de que mi actuación profesional ha sido siempre correcta”. Esas escuetas declaraciones, como las de este sábado, fueron realizadas con la supervisión y consejo de sus abogados.

PP y PSOE hacen hincapié en la presunción de inocencia

PSOE y PP han reiterado este sábado por la noche su respeto a las decisiones judiciales de forma general y, en particular, en el caso 'Palma Arena', así como a las actuaciones que decida el duque de Palma, Iñaki Urdangarin, ante la investigación de que es objeto en este asunto.

Fuentes de ambos partidos consultadas por Efe se han limitado a expresar ese respeto y a defender la presunción de inocencia después de que Urdangarín haya asegurado que la Casa del Rey nada tiene que ver con sus actividades privadas. Es algo que ya han hecho en las últimas semanas representantes de ambos partidos ante la investigación de un supuesto desvío de dinero público en beneficio del Instituto Nóos cuando fue presidido por el esposo de la infanta Cristina. También el Gobierno, por boca de su ministro portavoz, José Blanco, hizo hincapié días atrás en la necesidad de respetar las decisiones judiciales y la presunción de inocencia del duque de Palma.



jueves, 8 de diciembre de 2011

El 'caso Urdangarin' menoscaba la imagen y el prestigio de la Corona

Los expertos sostienen que la investigación sobre el duque de Palma es de una "tremenda gravedad" 

El rey Juan Carlos, la infanta Cristina e Iñaki Urdangarin charlan momentos antes de la ceremonia de los Premios Laureus del Deporte, el 22 de mayo de 2006 en Barcelona
El rey Juan Carlos, la infanta Cristina e Iñaki Urdangarin charlan momentos antes de la ceremonia de los Premios Laureus del Deporte, el 22 de mayo de 2006 en Barcelona
La Casa del Rey promete dar pronto "buenas noticias" con la vista puesta en ser "mucho más 
La imagen parecía indeleble, inmune y blindada al paso del tiempo. Pero no es así. La fotografía de una monarquía de hierro ha ido amarilleando, cuarteándose conforme se alejaba la Transición, crecían las voces críticas, arreciaba el chaparrón por la falta de transparencia y la dureza de la crisis devoraba el crédito de las instituciones.
 
Y ahora, estalla el escándalo. Las operaciones opacas y el presunto desvío de fondos públicos de Iñaki Urdangarin. El marido de la infanta Cristina. El yerno del rey de España.
 
Nada de peccata minuta, de un desliz intrascendente. Si en algo coinciden expertos y partidos de izquierdas consultados por Público –fuera queda el PSOE que, como el PP, rehusó opinar– es que el caso que rodea al duque de Palma es de una "tremenda gravedad", una "malísima noticia" para la Corona. Tanto que puede estar, de hecho, socavando la reputación de la Casa Real. Un deterioro nada trivial para una institución cuya imagen, "muy delicada", "se basa en el prestigio", como acentúa Antonio Torres del Moral, catedrático de Derecho Constitucional de la UNED y experto en la monarquía española.
 
Esa, la duda sobre el daño a la Jefatura del Estado que puede infligir la investigación de los negocios del Instituto Nóos -que presidió Urdangarin hasta 2006-, es la primera incógnita que ahora se abre camino. Hay más: la futura actitud del rey si el duque fuera al final imputado, la necesidad de tasar las incompatibilidades con actividades privadas para miembros de la familia real, la reapertura del debate sobre la transparencia.
 
01. El parte de daños
Al corazón de la Casa
 
A las fuerzas minoritarias les solivianta el silencio de la Corona
 
"La imagen de un miembro de la familia real ante un juez puede ser demoledora". El periodista José Apezarena, especialista en temas de la Corona, no esconde su preocupación por lo que califica de "una muesca más" en la mordida imagen de la Casa Real, "en muchos casos no por su culpa": el creciente sentimiento republicano, las quemas de fotos de los reyes, la presión de la izquierda minoritaria, el "¿Por qué no te callas?" gritado a Hugo Chávez, el varapalo a España por las supuestas injurias de Arnaldo Otegi contra el rey, las confesiones de la reina Sofía a Pilar Urbano y hasta el divorcio de la infanta Elena de Jaime de Marichalar ("Los miembros de la familia real son lo que son porque son una familia, y si se debilitan los lazos, se diluye el sentido de la institución").
 
"Todo eso puede ser polémico, cuestionable, y hasta traducirse en una pérdida de apoyo. Pero el escándalo de Urdangarin es un salto cualitativo: hablamos de presunta corrupción", advierte Göran Rollnert, constitucionalista de la Universitat de València.
 
Tampoco ponen paños calientes Gaspar Llamazares (IU), Laia Ortiz (ICV), Joan Tardà (ERC) y Francisco Jorquera (BNG). "Es el daño más importante a la Corona desde la Transición. Su credibilidad está tocada. Hablamos de posibles delitos muy graves. El que más, el presunto tráfico de influencias, el utilizar el nombre de la Corona para lucrarse. Nada es comparable", sentencia el diputado de IU.
 
Se suma un desgaste progresivo de la institución, comprobable con los datos del CIS. La valoración ciudadana de la monarquía se ha derrumbado desde el holgado notable –un 7,48 en diciembre de 1995– hasta el suspenso (un 4,89 el pasado octubre). Un batacazo último que se explica, para el catedrático de Periodismo-Comunicación Política de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) José Luis Dader o para la constitucionalista de la UNED Yolanda Gómez por el desapego hacia las instituciones que genera la crisis.
 
"Aunque no es clase política, la Corona se ve contagiada –apuntala Antón Rodríguez Castromil, profesor de Opinión Pública de la UCM–. Cuando hay cinco millones de parados, recortes, sacrificios, la Casa Real también entra en los cálculos de los ciudadanos, que se preguntan si les compensa la monarquía. Y este caso entra de lleno en esta cuestión". Influye asimismo el relevo generacional –la Transición y el rol del rey el 23-F se diluye entre los jóvenes– y, como agrega Dader, el contexto internacional: los ciudadanos quieren "mayor cercanía y transparencia". No basta, dice, con la "campechanía" cañí de Juan Carlos I.
 
Si el duque resulta imputado, será imprescindible que el rey se pronuncie 
 
Otros analistas, más cautos, aunque reconocen que "un caso como el del duque no es agradable" y puede mancillar el crédito de cualquier institución, creen que hay que separar. "Una cosa es la Corona, otra la familia y otra Urdangarin. No es un tótum revolútum, aunque vox pópuli se mezcle. Este asunto, que veremos en qué queda, no está relacionado con las funciones constitucionales del rey, el presupuesto de la Zarzuela o la línea sucesoria", señala Teresa Freixes, catedrática de Derecho Constitucional de la Universitat Autònoma de Barcelona. Gómez indica que "no existe el mismo rasero para Juan Carlos y su hijo, Felipe, que el que hay para las infantas". "Es un hecho serio", admite uno de los padres de la Carta Magna, el socialista Gregorio Peces-Barba, pero añade que "la gente sabrá comprender porque no le compete al rey". "Bajo ningún concepto se puede decir que también la monarquía es vulnerable a la corrupción", reivindica.
 
Gonzalo Caro, miembro del Colegio de Politólogos y Sociólogos, refuta esa tesis: "Es inevitable: la gente asocia el nombre de Urdangarin a la Casa. Y los medios no le tratan como a un particular, sino como yerno del monarca". No sólo lo aborda así la prensa generalista, sino también las revistas del corazón, que han trasladado, para Torres del Moral, una imagen "frívola" de la Jefatura del Estado y a la que la Zarzuela no ha combatido "con información seria".
 
02. La respuesta
La lógica prudencia
 
La ausencia de una ley reguladora alimenta la incertidumbre
 
A Ortiz, igual que al resto de portavoces de fuerzas minoritarias, le solivianta el "silencio", la mordaza que se ha impuesto la Zarzuela en el caso Urdangarin. Sin embargo, los estudiosos de las monarquías aclaran que ese silencio es la actitud esperable de unas instituciones que, según recuerda Freixes, aún se mueven por "reglas no escritas, por convenciones y la tradición". "Es de libro. No se debe cambiar el caballo a mitad del río", sanciona Dader. Caro no ve "contraprudente" la prudencia: "Debe mantenerla, por la presunción de inocencia y para que no se la acuse de interferir en la Justicia".
 
Torres del Moral discrepa: "La Casa está tardando en sacar un comunicado. Debe ponerse del lado de la democracia, no del yerno". Rollnert aporta otra razón para "salir ya al paso", sin demora: "Está imputado el socio del duque [Diego Torres, su sucesor en la presidencia de Nóos], están imputados tres excargos valencianos por los contratos a Urdangarin. La infanta Cristina, que está en la línea de sucesión al trono, es copropietaria de una de las empresas implicadas en el escándalo [Aizoon SL]. Y además hay un contundente informe de la Agencia Tributaria. A la Zarzuela le perjudica la pasividad".
 
Tanto Rollnert como Torres del Moral inciden en que no debe dejarse escapar un virtud capital para las monarquías. "Necesitan un comportamiento ejemplar. No se pueden permitir ni la más mínima sombra de duda", arguye el primero. "Si la familia real se asimila a una familia normal, se cuestiona entonces su estatus privilegiado. La Corona tiene que aparecer impoluta, cosa que no se requiere a un presidente de la República, pues si no gusta, se le echa", afirma el segundo. Por eso el jurista de la UNED subraya que no se puede dejar engordar la bola de nieve, "alimentar el rumor". El catedrático se declara "leal" a la Corona, de ahí que clame "ser jurídicamente severo con la Casa, pues la adulación es una solemne majadería".
 
03. El escenario
Apartarlo de la Casa
 
El secreto sigue amparando en qué se gasta el dinero la monarquía
 
¿Y si Urdangarin es finalmente imputado? Entonces ya será ineludible un pronunciamiento expreso de la Jefatura del Estado y el duque será, por lo menos, "apartado" de la familia real, según las presunciones que maneja la mayoría de analistas. "La Casa tendrá que tomar medidas y será el rey el que deba hacerlo. Mi hipótesis es que se le desvinculará del protocolo", avanza Apezarena. "Don Juan Carlos sabrá hacerlo de la mejor manera", responde lacónico Peces-Barba. Aunque bien podría suceder a la inversa: que el duque, motu proprio o "presionado" por la Zarzuela –como sugiere Torres del Moral–, se desligara de la Corona.
 
Incluso esa solución tampoco se presenta libre de problemas. "No se puede dimitir del título de consorte de la infanta", recuerda Caro. Rollnert apunta otra complicación: "Dejaría a Cristina como tonta, como testaferro de las operaciones de su marido".
 
Con todo, marginar a Urdangarin de la actividad pública de la familia real sería, en términos de comunicación política, una "actitud no proactiva, sino defensiva, de control de daños, de cortafuegos", suscribe Dader. El profesor defiende que, antes o después, la Zarzuela deberá replantearse "a medio y largo plazo" su estrategia. "¿Qué sería una política de comunicación más completa? Llegar a pedir perdón por lo ocurrido una vez se aclaren los hechos". 
 
Desde la Zarzuela reconocen que "no hay precedentes" en España de expulsión de un miembro de la Casa. "El duque apenas ha participado en actos públicos en los últimos años, más allá de aquellos de índole familiar. No obstante, él podía pedir que se le apartase", concede un portavoz.
 
El caso del duque y el 15-M pueden servir de "acelerador" a favor de la transparencia
 
Está claro. No hay guía, ni hoja de ruta escrita para estos casos. Porque aparte de la Constitución y de reales decretos dispersos, no hay una Ley de la Corona, una petición que siempre han elevado los constitucionalistas conocedores de la materia. "Merece un desarrollo legislativo. Es momento de hacerlo, para regular con detalle todos los aspectos que conciernen a la Casa y recoger un código de incompatibilidades. Pero más urgente y útil sería si cabe un Estatuto de Miembros de la Casa Real, porque la figura del rey ya está desgranada en la Carta Magna", postula Gómez.
 
Comparte su parecer Torres del Moral, viejo defensor de un Estatuto del Príncipe y del resto de la familia. No hay que olvidar, arguye, que sólo la persona del rey es "inviolable" e irresponsable de sus actos, como consigna el artículo 56. 3 de la Carta Magna.
 
 
Freixes avala la conveniencia de una Ley de la Corona, ya que "no es muy oportuno que responsables de altas instancias del Estado mantengan actividades privadas que sean incompatibles con el prestigio de la institución".
 
¿Y si hay condena? "O se divorcian o la infanta renuncia a sus derechos sucesorios", rubrica Torres del Moral.
 
04. El frente político
Transparencia otra vez
 
"En una ocasión, un dirigente socialista me decía que si en un muro muy blindado haces un agujero, por pequeño que sea, al final se abre una vía de agua. Y ese es el miedo que se cierne sobre la monarquía: que cuando se comience a hablar, se hable de todo, hasta de su pecado original: que fue instaurada por un dictador genocida". El republicano Tardà se ha dado cabezazos contra esa muralla, una y otra vez, lo mismo que sus compañeros de IU, ICV y BNG. La última cruzada comenzó en la primavera de 2007, cuando ERC presentó varias iniciativas para que la Casa Real publicase sus finanzas. La Mesa del Congreso, con los votos de PSOE, PP y CiU, rechazó dos veces la demanda. Tardà acudió al Constitucional, que avaló la decisión de la Cámara en diciembre de 2008. En abril de 2009, el diputado se fue al Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) de Estrasburgo, que aún no ha emitido resolución.
 
Mientras, se han multiplicado las preguntas y proposiciones de la izquierda minoritaria en las dos Cámaras. También del senador del PNV Iñaki Anasagasti. Muchas fueron tumbadas.
 
La mayoría de expertos consultados cree que el camino hacia la transparencia está desbrozado. Ya es insorteable, juzgan. "Ha faltado sentido común y picardía –estima Apezarena–. Es un problema de cabezonería, no de principios. Se hará y no tardará mucho. Se cae por su propio peso".
 
La esclavitud del 65.1
 
ICV quiere prohibir los negocios privados a los miembros de la Casa del Rey
 
La Zarzuela parece haber tomado nota. Lleva meses anunciando que desnudará poco a poco sus cuentas. El momento va acercándose, confiesa un portavoz oficial a Público. "Muy pronto tendremos buenas noticias. Existe la voluntad de ser mucho más transparentes, porque además es una demanda de la sociedad perfectamente legítima que entendemos".
 
¿Hasta dónde alcanzará el destape? En la Casa Real evitan las comparaciones con las monarquías británica y sueca, que cuelgan en sus webs un completo informe del estado de sus finanzas y son, a ojos de ONG como Access Info, las más transparentes en el espectro europeo.
 
De la monarquía española no se conoce nada. Se ignora el desglose de la partida de los Presupuestos Generales del Estado –8,43 millones en 2011, un 5,2% menos que el año anterior–, el conjunto de rentas, patrimonios e intereses de la familia o los impuestos que pagan. Sus asignaciones no están sometidas al control del Tribunal de Cuentas, según la propia web de la Corona.
 
La Casa goza del escudo del artículo 65.1 de la Constitución, que consagra que el rey "distribuye libremente" la cantidad pagada por el Estado. "Una cosa es libremente y otra secretamente –protesta Torres del Moral–. Publicitar las cuentas no va en desdoro de la monarquía. Y es además una institución barata".
 
Ahí descansa otra razón esgrimida por los especialistas: los Borbón cuestan a los españoles menos que los Windsor a los británicos (32,1 millones de libras en 2011, unos 37,4 millones de euros) o que otras monarquías europeas. Valga un detalle ilustrativo: Buckingham Palace revela hasta el coste de la venta del helicóptero de la reina Isabel II.  
 
Gómez aduce que la redacción del 65.1 cierra la vía de una mayor apertura. Dader sí cree que convendría "una clarificación" en la legislación. Para Peces-Barba, las cuentas están "clarísimas" y el tema es "irrelevante". Caro, como otros analistas, niega "impedimentos legales". Jorquera, diputado del BNG, espera que en todo caso "no dependa de la graciosa voluntad del rey".
 
05. El interventor
El custodio desconocido
 
En 2007, cuando explotó la polémica por las iniciativas de ERC, la Casa Real reaccionó. El 24 de agosto, nombró a un interventor del Estado, Óscar Moreno Gil, para auditar sus finanzas. De sus informes, nada se sabe. Un portavoz de la Zarzuela confirma que sigue trabajando en la Casa, está integrado en su estructura y cobra de ella, de la asignación de los 8,43 millones. ¿Cuánto percibe? "Como un director general de la Administración, algo menos", contesta. ¿Qué hace? "Comprobar que se acoplan las partidas de ingresos y gastos". "No hay por qué pensar que se ha dilapidado", dice Gómez.
 
"Van a tener que renovar su discurso, reinventarse", señala un experto 
 
El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero no ha llegado a aprobar su Ley de Transparencia, cuyo anteproyecto se presentó el pasado 29 de julio, cuando se anunció el anticipo electoral. Nada explicitaba acerca de la Casa Real. Y eso que el Convenio Europeo sobre Acceso a los Documentos Públicos, al que el borrador se remite, contempla como excepción del derecho "la comunicación" del Ejecutivo "con la familia real y su Casa". Rajoy también prometió una norma de transparencia.
 
Victoria Anderica, de Access Info, una de las ONG que más ha peleado por una Administración de cristal, defiende que la monarquía también ha de quedar afectada en una futura Ley de Transparencia, si bien "entiende" que la cláusula europea permite restricciones.
 
06. Las medidas
La lucha se retoma
 
Esta semana, en cuanto se agravaron las sospechas en torno a Urdangarin y su círculo, siguieron las imputaciones y trascendió, a través de este diario, que los duques y sus empresas adquirieron bienes por casi 7,3 millones en cuatro años, la izquierda anunció más iniciativas.
 
Lógico, avisa Dader: "Este caso puede servir de acelerador para instalar un mayor clima de opinión a favor de la transparencia". Esa exigencia ya existía, "difusa", pero se ha visualizado aún más con el 15-M. "Irá en aumento, seguro –añade Rodríguez Castromil–. Ha calado en un sector de la izquierda que ha dejado al PSOE y pide regeneración democrática".
 
Torres del Moral afea a PSOE y PP que perpetúen el "tabú" de la Corona
 
ICV registrará en el Senado la propuesta de prohibir la participación en empresas de miembros de la familia real que cobren del erario público. IU, ERC y BNG lo suscriben. Demandarán la declaración de bienes e intereses de la Corona, la fiscalización de sus dineros por el Tribunal de Cuentas. Temen la oposición de PSOE y PP que, como censura Torres del Moral, han "perpetuado el tabú, son excesivamente contemplativos, discretos, más deferentes con la monarquía de lo que exige el guión". "Más que nunca, la Mesa no tiene razones para vetar", enfatiza Llamazares. Y si vuelve el muro, volverá la "lucha ideológica", según Tardà: "Hay que mantener viva la llama. Contribuimos a abrir camino, incluso con la desfachatez, y eso que al principio nos llamaron friquis".
 
El caramelo amargo del caso Urdangarin puede durar en la boca de la Corona todavía mucho tiempo. Justo cuando se suman los rumores sobre la salud del rey, se dispara el debate sobre la sucesión y se aletarga el recuerdo del 23-F en el imaginario colectivo. Rodríguez Castromil, como otros expertos, deja una receta sobre la mesa: "La monarquía va a tener que renovar su discurso ante la sociedad para obtener la legitimación con su gestión del día a día. Reinventarse, hacerse valer más allá de las portadas del corazón". 
 
noticias El 'caso Urdangarin' menoscaba la imagen y el prestigio de la Corona
 
CONFIANZA A LA BAJA EN LA ÚLTIMA DÉCADA
El gráfico de arriba habla por sí mismo. En los últimos 16 años, la nota que los españoles conceden a la monarquía ha ido cayendo. Desde el 7,48 de puntuación media de diciembre de 1995 hasta el suspenso alto de 2011. Entre medias, el 6,67 de diciembre de 1996, el 6,86 de diciembre de 1998, el 6,22 de febrero de 2003, el 5,19 de octubre de 2006, el 5,54 de noviembre de 2008 y el 5,36 de noviembre de 2010. 
 
La monarquía era, en la última encuesta, la tercera institución mejor valorada, tras el Ejército (5,65) y los medios (4,97). Ese CIS del pasado octubre también revelaba que para el 29,7% la Casa del Rey suscitaba poca o ninguna confianza, un dato que José Luis Dader tilda ya de “peligroso” para los intereses de la Zarzuela. 
 
De hecho, para este catedrático de Periodismo-Comunicación Política de la UCM, lo significativo no es tanto la valoración media –todas las instituciones, salvo las Fuerzas Armadas, suspenden en el último barómetro–, sino la caída del porcentaje de los que expresan una alta confianza en la Corona: del 40,3% de 2010 al 34,2% de 2011. O sea, 6,1 puntos menos en menos de un año. 
 
Torres del Moral atribuye el desplome de la calificación precisamente al "halo de misterio, de ocultación, de falta de transparencia" que pesa aún sobre la Casa.

 
Ultima modificacion el Miércoles, 07 de Diciembre de 2011 20:06            

La Infanta Cristina, entre el deber y la moral ante el escándalo de Iñaki Urdangarín

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MADRID, 7 Dic. (EUROPA PRESS)


Los duques de Palma se enfrentan a sus navidades más difíciles. Ambos están a la espera de que el proceso en el que aparece implicado el nombre de Iñaki Urdangarín experimente un avance reseñable. Pero, sin duda, la peor parte se la lleva Cristina quien, como hija del Rey de España debe afrontar sus deberes, sin olvidar el amor que siente por su marido.

   Difícil situación. Tanto es así, que esta semana dos de las revistas del corazón han elegido este tema para ilustrar sus portadas. Semana y Diez Minutos se centran en esta historia de amor que, desde el principio, ha sido perfecta pero ahora, aunque Cristina siga muy enamorada, la presión por los dudosos negocios de Iñaki y el miedo a que afecte a la monarquía, podrían perjudicar su relación.

   Y es que, aunque apoye a su marido, la presión social y la repercusión que la investigación sobre el Duque de Palma tiene en la Casa Real podrían hacerle tomar una decisión sobre su futuro juntos.

   Se casaron el 4 de octubre de 1997 y, desde entonces, la imagen de su matrimonio ha irradiado siempre amor, complicidad y unión. Hasta hoy. Ahora se enfrentan a la situación más delicada de su vida ante la presunta implicación de Urdangarín en un desvío de fondos públicos, entre otros posibles delitos que estarían penados hasta con quince años de cárcel.
   De momento, Cristina se mantiene al lado de su marido, pero este apoyo podría ir debilitándose, tal y como publica la revista Diez Minutos, en el supuesto de que se confirmase la implicación de Iñaki en el escándalo.

   Todo el empeño de la infanta es mantener a sus hijos al margen de todo este escándalo. Consciente del revuelo mediático que podría producirse cuando vuelvan a España estas navidades, aún no han decidido dónde pasarán las vacaciones.

   A todo esto se suma el problema de la repercusión que esto podría tener en la monarquía, por lo que se dice que para Don Juan Carlos cualquier sacrificio es pequeño para salvaguardar la Corona. Ya se contempla un posible divorcio, aunque sea temporal.


Fuente: Europa Press